El debate sobre el SIES ayudó a perfilar los problemas de la enseñanza media y del acceso a la Universidad. Constituyó un verdadero diagnóstico a la educación nacional y su relación con el desarrollo social. Temas como la calidad y profundidad del conocimiento, los sesgos generalmente negativos contra grupos sociales desaventajados (alumnos de la enseñanza pública, mujeres), la utilidad de los conocimientos y el peso relativo que deberían tener las diversas áreas (científico-matemático vs. humanista-ciencias sociales), han sido abordados desde distintas disciplinas. Particularmente, ha preocupado la inevitable tensión que se produce entre la necesidad de un tipo de prueba que evalúe las capacidades que posee el estudiante para enfrentar un proceso de aprendizaje superior, con la necesidad de que esas capacidades estén provistas de conocimientos (y de medios para llegar a él), que den sentido a los largos años de educación básica y media. Un factor de primer orden consiste en evitar que esta prueba se conviertas en un obstáculo para un pleno de desarrollo del aprendizaje del estudiante en el curso de la enseñanza; la experiencia con la PAA ha enseñado como crecientemente el cuarto medio se ha transformado en una antesala de la prueba, perdiéndose quizás el año más valioso de toda la enseñanza. El debate ha arrojado luz sobre las inevitables contradicciones que genera cualquier elección de políticas sobre enseñanza y modos de calificación para la educación superior; y sobre la necesidad de conciliar en lo posible las tensiones que se creen. En este sentido, las reflexiones que se han originado en estas circunstancias han dado la oportunidad de repensar los dilemas de la educación en Chile. El tema del ingreso de la educación superior no queda aislado en la alternativa o reforma a la PAA, sino que se relaciona forzosamente con el problema de la calidad de la educación en general. Varias mediciones internacionales han sugerido que la calidad de la educación en Chile se mantiene en un nivel inaceptablemente bajo, con relación al desarrollo económico chileno y al que probablemente merecería por su desarrollo social. Todo ello, a pesar de la inversión cada vez mayor que se ha efectuado en la educación pública desde comienzos de los años noventa. Las comisiones de matemática, de literatura, y de ciencias del Centro de Estudios Públicos han ofrecido sendos informes a raíz de la propuesta del SIES. Ellas no sólo contienen críticas razonables a esta propuesta, sino que se puede colegir una estrategia para mejorar ese proyecto según la nueva modalidad de PAT, y que tenga en cuenta el eterno dilema entre las mediciones de aptitudes y la necesidad que estas se desenvuelvan por medio de conocimientos específicos. En las páginas siguientes la Comisión de Historia del Centro de Estudios Públicos (CEP), ofrece algunas ideas que se discutieron inicialmente como observaciones al proyecto original, y que en el nuevo escenario podría colaborar en la constitución de un nuevo sistema de ingreso a la universidad.
Integrantes
Joaquín Fermandois Profesor de historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Presidente de la Comisión de Historia y Ciencias Sociales del CEP
Felipe Arellano Profesor de historia del colegio Alianza Francesa.
Rosario Céspedes Profesora de historia del colegio Rafael Sanhueza Lizardi.
Alexis Parraguez Profesor de historia del Instituto Nacional.
Cristián Pérez Profesor de historia. Investigador CEP
Rafael Sagredo Profesor de historia de la Pontifica Universidad Católica de Chile.