Opinión | El Líbero, 9 de mayo de 2016

¿Existe libertad de elección sin información?

¿Por qué el DEMRE decidió no publicar los resultados de los colegios en la PSU?

¿Por qué el Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional (DEMRE) decidió no publicar los resultados de los colegios en la Prueba de Selección Universitaria (PSU)? La Directora del DEMRE, Leonor Varas, explica que esta prueba no mide la calidad de la educación que entrega un colegio y por eso no es conveniente publicar los resultados por establecimiento escolar.

Es verdad. La PSU no está diseñada para medir la calidad de la educación (que por lo demás nadie sabe con exactitud qué significa), sino que es un instrumento que predice desempeño académico y es utilizado, en combinación con las notas de Enseñanza Media y el ranking del alumno, por las universidades más selectivas para seleccionar a sus alumnos.

Dicho esto, que la PSU no mida la calidad de la educación de los colegios, ¿significa que la información que entrega no es valiosa para los padres y alumnos a la hora de elegir sus colegios o para la rendición de cuentas anual? Por supuesto que no. La consecuencia de esta prueba en la vida de los estudiantes es altísima, pues en buena parte determina las carreras y las instituciones a las cuales los estudiantes pueden acceder, de manera que los resultados de los establecimientos para muchos alumnos y familias sí importan.

Se suele argumentar que el nivel socioeconómico de las familias pesa demasiado en la PSU, haciendo injusta la comparación entre colegios. Es decir, establecimientos con alumnos de familias con mayor capital cultural obtienen buenos resultados, pero no necesariamente porque sean buenos colegios, sino porque el capital cultural de los alumnos es alto.

Este argumento también es verdad. Es injusto comparar un colegio con alumnos de familias acomodadas con una escuela que concentra mayoritariamente alumnos vulnerables. Sin embargo, colegios con el mismo nivel socioeconómico obtienen resultados significativamente diferentes, como por ejemplo los liceos emblemáticos, los liceos bicentenario y otros establecimientos que obtienen resultados excelentes rompiendo la barrera de la pobreza. No cabe duda que esta información sí es valiosa para muchas familias. Por ejemplo, en relación con los resultados del SIMCE, 18% de las escuelas municipales que concentran a alumnos de nivel socioeconómico medio bajo y bajo obtuvieron resultados muy por sobre (más de una desviación estándar) el promedio de establecimientos con alumnos de igual condición socioeconómica. ¿Acaso es malo que una familia valore más un establecimiento en el cual el porcentaje de alumnos con nivel insuficiente en lectura y matemáticas sea la mitad que el de otra escuela?

Es curioso que un gobierno que ha afirmado el derecho de las familias a elegir el colegio de sus hijos, obstaculice el acceso a información relevante para la toma de decisiones. Si no entregamos ningún indicador que pueda relacionarse con desempeño académico, ¿cómo elegirán las familias los colegios de sus hijos? ¿Queremos que los aspectos más relevantes en esta toma de decisiones sean la distancia o la infraestructura? Si creemos en la libertad de las familias para elegir el colegio de sus hijos, entonces ello exige entregar la mayor cantidad de información posible para que puedan elegir el colegio que más se adecua a sus expectativas. Por supuesto, esto significa que la responsabilidad de sopesar qué valor tiene cada uno de los aspectos informados recae en la familia y no en el Estado.

La política del DEMRE, así como la del gobierno en relación con los resultados SIMCE, de ocultar información que para muchas familias es valiosa denota una subestimación inaceptable de las personas, especialmente cuando se trata de una prueba que tiene altísimas consecuencias para la vida de los jóvenes. Pero lo peor de todo son las consecuencias que esto trae para la equidad, pues son las personas con menor capital cultural quienes se verán principalmente afectadas, pues tienen más dificultades para acceder a información relevante para la toma de decisiones.

Sylvia Eyzaguirre T.

Sylvia Eyzaguirre T.

Área de investigación: Educación, con énfasis en institucionalidad y formación docente; fenomenología y hermenéutica.

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