Opinión | La Tercera, 19 de mayo de 2016

Preuniversitario para alumnos de primero medio

Algunos expertos creen que esto se debe a la mala calidad de los colegios

Por primera vez, diversos preuniversitarios están ofreciendo cursos a alumnos de primero y segundo medio para mejorar sus notas de Enseñanza Media y su ranking dentro del colegio, algo que antes no pasaba. Algunos expertos creen que esto se debe a la mala calidad de los colegios, que obliga a los padres a buscar un servicio particular para suplir las falencias de aprendizajes de sus hijos. Sin embargo, esta no es la razón; de ser así deberíamos observar un deterioro significativo en la calidad de la educación, que justifique un cambio repentino en el comportamiento de los padres y estudiantes; o que sólo los alumnos con recursos económicos pero de colegios con bajo rendimiento se inscriben en este tipo de programas. Pero nada de ello se observa.

Por una parte, no se advierte tal deterioro de la educación; por el contrario, tanto los indicadores nacionales como internacionales muestran que la calidad de la educación en los últimos 10 años ha mejorado. Por otra parte, los estudiantes que asisten a este tipo de programas no son exclusivamente de los peores colegios; de hecho, muchos de estos estudiantes son de colegios particulares pagados con excelentes resultados a nivel nacional.

¿Entonces qué cambió? Ni la calidad de la educación ni la importancia que le otorgan los padres a los conocimientos que deben tener sus hijos,sino las condiciones para entrar a las universidades más prestigiosas del país.

Antes de la introducción del ranking de notas, el sistema de admisión a la educación superior contemplaba en una proporción mayor los resultados de la Prueba de Aptitud Académica (PAA), hoy Prueba de Selección Universitaria (PSU), y en una menor proporción el promedio de los cuatro años de la Enseñanza Media. El resultado en la PAA o PSU era clave para acceder a estudiar a las mejores universidades. En este escenario, era común que alumnos de cuarto medio con altas aspiraciones asistieran a un preuniversitario para mejorar sus posibilidades de ingresar a la institución deseada.Ello cambió el año 2013, cuando se introduce el ranking de notas, y el año 2014, cuando prestigiosas universidades deciden aumentar considerablemente la ponderación de las notas de Enseñanza Media (ranking y NEM). Con el nuevo sistema de admisión, no basta obtener un buen puntaje en la PSU para asegurar un cupo en la carrera y universidad que uno desea, sino que ahora el promedio de Enseñanza Media cobra más relevancia y, por lo tanto, el esfuerzo se debe realizar desde más temprano.

Así, la oferta de preuniversitarios a alumnos de primero y segundo medio no responde en absoluto a la supuesta mala calidad de nuestra educación, sino a un sistema de admisión selectivo, que considera en una proporción alta las notas de Enseñanza Media. El problema, como se aprecia, no son los preuniversitarios, que responden a los intereses de las familias y de los propios estudiantes, sino las decisiones que toma el Cruch, sin mayor análisis y deliberación, respecto de los factores que consideran para elegir a sus alumnos, incentivando la competencia a partir de primero medio. Desde luego, este incentivo es mucho más perverso y profundo que el que genera el conocimiento de los puntajes PSU de los colegios, que el Demre decidió ocultar y el Cruch aparentemente avalar.

Sylvia Eyzaguirre T.

Sylvia Eyzaguirre T.

Área de investigación: Educación, con énfasis en institucionalidad y formación docente; fenomenología y hermenéutica.

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