En el documento “Muerte en el Monumental: gestión simbólica de crisis y violencia organizada”, sus autores sostienen que la gestión simbólica de crisis opera como tecnología de normalización que sostiene la reproducción de las condiciones estructurales de violencia, convirtiendo cada evento crítico en una oportunidad perdida para la intervención de la política pública.
-
El 10 de abril de 2025, dos jóvenes de 12 y 18 años fallecieron en las inmediaciones del Estadio Monumental durante una ‘avalancha’ organizada y convocada previamente en redes sociales para ingresar al partido contra el equipo brasileño de Fortaleza. La intervención policial habría provocado que las víctimas quedaran atrapadas bajo una reja en uno de los accesos del estadio.
-
A través del análisis de 5.585 publicaciones de redes sociales (Facebook e Instagram) procesadas con métodos computacionales (redes, comunidades discursivas, modelamiento de tópicos), examinamos cómo este evento reconfiguró el discurso público y las respuestas gubernamentales sobre la seguridad en estadios y sus inmediaciones. Argumentamos que el acontecimiento constituye el inicio de un nuevo ciclo de crisis-reforma-fracaso que conceptualizamos como gestión simbólica de crisis, esto es, una reacción comunicativa inicial seguida de anuncios de reforma y una progresiva dilución operativa que no alcanza a intervenir en el mecanismo de producción de la violencia en los estadios. Este es un doble movimiento circular en el que en una dirección fluye la disposición de las barras bravas al enfrentamiento físico y uso de la violencia para distintas finalidades, y en el otro fluye la disposición de agentes deportivos e institucionales al financiamiento y la provisión de espacios de menor control para que estos grupos operen.
-
Los principales resultados muestran la presencia de seis comunidades discursivas diferenciadas que compiten por la hegemonía narrativa del evento. El análisis revela un patrón de disrupción-normalización, caracterizado por un peak inicial del discurso sobre el incidente que se atenúa en diez días, seguido de una rápida recuperación e incluso fortalecimiento de las narrativas histórico-institucionales que funcionan como formas de absorción del evento crítico. A esto lo denominamos desplazamiento discursivo: el concepto de ‘barras bravas’ queda sistemáticamente ausente del discurso público postragedia. Esta omisión permite proteger la continuidad del mecanismo que conduce al evento crítico y ocultar las relaciones que lo producen.
-
El artículo concluye que la gestión simbólica de crisis opera como tecnología de normalización que sostiene la reproducción de las condiciones estructurales de violencia, convirtiendo cada evento crítico en una oportunidad perdida para la intervención de la política pública.




