Puntos de Referencia | N° 492, octubre 2018

Caracterización del mercado laboral para el adulto mayor

El incremento de la población adulta mayor constituye un fenómeno global, del que no está ajeno Chile. Esta realidad hace necesario abordar el desafío de proveer una mejor calidad de vida al adulto mayor. Así por ejemplo, la discusión sobre pensiones que está llevando a cabo en muchos países, incluido Chile, es un eje de este debate.

En este artículo se aborda otro eje fundamental para aumentar la calidad de vida del adulto mayor, esto es su participación laboral. La tasa de participación económica (definida como el porcentaje de la fuerza de trabajo en relación con la población en edad de trabajar) para el tramo etario de 60 años o más en promedio para Latinoamérica es de 38,5%, mientras que para Chile dicha participación es sólo de 29,8% (datos para 2016).

Para efectos de este artículo, definiremos adulto mayor como persona en edad legal para recibir una pensión de vejez.

Este artículo tiene como objetivos: (1) analizar los sectores económicos en los que actualmente los adultos mayores tienen un mayor espacio para desempeñarse dentro de la fuerza de trabajo, y (2) analizar los patrones de participación de los adultos mayores en el mercado de trabajo por nivel educativo y género.

A nivel nacional, el sector Comercio destaca como el principal sector de ocupación para el total de la población, por lo que no sorprende que además sea el principal sector de ocupación para el adulto mayor. Este trabajo, no obstante, se concentra en la estructura relativa (razón adulto mayor/resto) de los ocupados, para determinar en qué sectores los adultos mayores están sobre o subrepresentados. Utilizando datos de la Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2017, estimamos el índice de segregación* propuesto por Charles y Grusky (1995) para estudiar la concentración sectorial en la ocupación del adulto mayor.

Una primera conclusión es que, a nivel agregado, destaca la concentración de la ocupación del adulto mayor en el sector de Otras actividades de servicios, que incluye actividades de asociaciones (políticas, religiosas, sindicatos), reparación de enseres domésticos, peluquería, entre otros.

Una segunda conclusión es que, al distinguir por género, encontramos que el grado de concentración en empleo del adulto mayor es más fuerte para las mujeres que para los hombres. Sobresale en las primeras el rol del sector Actividades de los hogares como empleadores (servicio doméstico). Por su parte, los hombres mayores se concentran en Actividades inmobiliarias.

Además, los resultados muestran que la concentración aumenta con el nivel educativo.

Claudia Martínez C.

Claudia Martínez C.

Ver más del autor
Rodrigo Vergara M.

Rodrigo Vergara M.

Ver más del autor