Estudios Públicos Nº 1, 1980

Más allá del Leviatán

Arturo Fontaine A. |

La aspiración a la libertad es uno de los rasgos permanentes del hombre moderno. En formas turbulentas, descaminadas a veces, y, en otros momentos, con la fulguración de maravillosos hallazgos, el hombre viene luchando por su libertad desde hace, por lo menos, quinientos años.
Esta aspiración, sin embargo, aparece trágicamente frustrada. Gran parte de la humanidad vive hoy sometida a regímenes totalitarios, cuyo arbitrio se extiende no tan sólo al recinto de lo social sino que pretende gobernar las mentes y los corazones, desarraigar hábitos e implantar otros más del gusto de los ideólogos dominadores, aniquilar tradiciones y creencias, y, en fin, construir desde arriba un tipo de hombre como pudiera fabricarse en serie un modelo industrial.
Entre tanto, rodeada por el piélago creciente y amenazador de los regímenes comunistas, se debate la llamada sociedad libre. Esta sociedad de Occidente, aquejada de hondas incertidumbres, carente de fe en sí misma y en sus valores, y, olvidada a menudo, de su propia vocación de libertad.