Estudios Públicos Nº 1, 1980.

Principios para un gobierno constitucional

Hernán Cortés |

Un orden social basado en la libertad de la persona debe velar porque el poder de coerción del estado no atente contra las libertades fundamentales. De hecho, esta es la explicación de las garantías individuales consagradas en las constituciones. Las garantías individuales son esencialmente prohibitivas: prohiben a los gobiernos tomar medidas que atenten contra dichas libertades.

La libertad sólo ha podido mantenerse, en los países en que ha existido, cuando la comunidad se ha comprometido a mantener ciertos principios generales aceptados por todos, que limitan el ejercicio del poder coercitivo de la autoridad. Es condición ineludible para la mantención de la libertad un respeto por estos principios, aun cuando éstos no hayan sido articulados en documentos constitucionales, o aún cuando no sean totalmente comprendidos por los ciudadanos.

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