Estudios Públicos Nº 15, 1984.

La educación en una sociedad libre

Alberto Benegas Lynch (h) |

En principio no debería haber ni instituciones estatales de educación ni educación compulsiva. Según el autor no es posible fijar el contenido de un programa obligatorio de educación "básica" o "mínima" sin imponer los juicios valóricos y las concepciones con respecto a qué es un buen ciudadano que propician los gobernantes de turno, y ello viola el derecho de ios padres a determinar soberanamente cuál sea esa educación ''básica'' que se les impondrá a sus hijos. Con todo, si los contribuyentes deciden financiar una educación compulsiva, de ello no se .colige que el Estado deba ser propietario de establecimientos educacionales. Por otra parte, si se quiere facilitar el acceso a la educación a los más pobres extrayendo los fondos necesarios por la vía tributaria, ello es posible sin educación compulsiva y estatal.
El artículo toca temas como la historia de la educación estatal, el financiamiento de la educación, la igualdad de oportunidades y la libertad académica. El autor propone un conjunto de medidas destinadas a aproximarse paulatinamente a un sistema educacional completamente libre. Entre ellas están la privatización de las instituciones públicas de enseñanza; el establecimiento de un sistema estatal de becas y de créditos subsidiados para los que carecen de los recursos necesarios para educarse; y la reducción de las interferencias y controles del Ministerio de Educación con el objeto de abrir la posibilidad de que se ensayen y establezcan nuevos tipos de enseñanza con diversos curriculae en todos los niveles.

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