Estudios Públicos Nº 19, 1985.

Proyecto académico para una nueva universidad

Hernán Chuaqui | Álvaro Donoso | Enrique Barros B. | Arturo Fontaine T. | Juan Pablo Illanes | Jorge Soto | Jorge Vásquez | Juan Andrés Fontaine T. |

La Fundación Universidad Finis Terrae ha brindado la oportunidad de pensar una universidad con entera libertad y sin inhibiciones ni restricciones. Los resultados de esta reflexión han interesado a muchísimos profesores y autoridades académicas de las diversas universidades del país. Los documentos, que aquí se presentan en una versión extractada y revisada, han estado circulando mimeografiados desde marzo de 1982, y recogen el trabajo de más de 40 destacados intelectuales y profesores chilenos bajo la coordinación de quienes firman estos textos. Se dan a conocer estos estudios como un aporte a la reflexión acerca de la universidad chilena.
Este proyecto de universidad, que fue patrocinado y apoyado por la Fundación Universidad Finis Terrae, por la Fundación del Pacífico y el Centro de Estudios Públicos, tuvo su origen en una inquietud promovida por intelectuales, empresarios y hombres públicos y concretada por algunos de nuestros más destacados universitarios. Todos comparten la idea de que la universidad debe ser el lugar de encuentro libre, respetuoso y honesto de la ciencia, de las humanidades, de la técnica y de las artes.
La universidad constituye una fuerza vital de la sociedad en que se desarrolla. El proyecto que se ha elaborado, y que aquí se presenta, tiene inevitablemente a Chile como medio ambiente y como referencia.
La radicalidad del proyecto consiste, sin embargo, en que la reflexión se centra en lo específico e insustituible de la universidad. No tiene otras metas que no sean la proposición de una universidad óptima que se justifique por sí misma. En tal sentido, el proyecto se inserta en la tradición clásica, más necesaria que nunca en la compleja modernidad, de que el mejor servicio que la universidad puede prestar al país es constituir una comunidad que se ocupe con dignidad de la reflexión, de las artes, ciencias y educación. El proyecto parte del axioma de que la mejor contribución de la universidad al bien general consiste en llevar a cabo las tareas propias en el límite de lo posible.
Este proyecto universitario no es neutro ni es un patrimonio del que se puede usar y disponer para cualquier arbitrio. Constituye un compromiso ético, cuya esencia trasciende incluso el marco formal en que se planteó. El proyecto recoge la experiencia de éxitos y fracasos de la universidad chilena, como también ajenos. Posee, ciertamente, elementos y aspectos técnicos aislables, pero como idea de universidad, constituye una unidad.