Estudios Públicos Nº 9, 1983.

Un debate de desencuentros

George J. Stigler |

La controversia entre conservadores y progresistas en los Estados Unidos es tan eficaz que no sirve como controversia. La calidad de la controversia no solo es baja, sino que, de hecho, esta declinando, y lo que una vez fue un debate significativo ahora se esta volviendo un completo desencuentro. Un debate de desencuentros es solo una afrenta a la inteligencia social. Intento culpar a ambos partidos por este fracaso y procuro contribuir al debate en relación con varios temas básicos. Debido a que soy indudablemente conservador y mi imparcialidad es solo una esperanza, ustedes deberían estar advertidos contra esa eterna y no siempre intencional estratagema: el replanteamiento de un problema de una forma tal que tenga un solo lado defendible.