Estudios Públicos N° 122, 2011

Comienzos franceses

Jorge Edwards |

Jorge Edwards rememora en este artículo tanto las circunstancias en que conoció a Mario Vargas Llosa en la primavera de 1962 en París, como sus posteriores encuentros y conversaciones. Se refiere aquí al joven Mario y a sus preferencias literarias; a porqué éste admiraba a Flaubert, por ejemplo, y no así a Dostoievski. También recuerda la pasión que sentía por Residencia en la tierra, de Neruda, y su conocimiento de poetas como Rubén Darío y Francisco de Quevedo entre muchos otros, que el joven escritor peruano citaba además de memoria. De su personalidad intelectual, Jorge Edwards se refiere a los dos rasgos que a él siempre más le impresionaron de Vargas Llosa: su originalidad e independencia de pensamiento, y su extraordinaria capacidad de lectura y entusiasmo con los libros, lo que —a juicio de Edwards—, sólo se puede afirmar de poca gente y muy pocos escritores.