Toda comunicación real ocurre como un modo de vincularse de un sujeto a otro(s). Al sujeto que propone la vinculación lo llamaremos ‘sujeto testimonial’. Y aunque en la mayoría de los casos este sujeto no está explícito, es justamente el significado de su acción lo que se comunica y aquello en virtud de lo cual los sujetos actuantes convergen hacia alguna referencia.
Se ponen como ejemplos las acciones comunicativas de prometer y dar la palabra, ambas con sujeto testimonial explícito.

