Estudios Públicos N° 128, 2012

Lucro, universidad y filantropía

Arturo Fontaine T. |

¿Existen universidades que lucran en Chile, pese a la ley? Creo que todos sabemos que es así. La majamama de universidades sin fines de lucro que al mismo tiempo tienen fines de lucro ejerce un efecto corruptor de la filantropía y desprestigia al empresariado. ¿Para qué donar a una universidad sin fines de lucro si la de al lado tiene utilidades y sus controladores prosperan con ellas?

Las universidades con fines de lucro en Estados Unidos y en Brasil, países donde hoy son legales, representan un capitalismo mercantilista. Los estudios más recientes indican que en EE.UU. esos planteles son más caros y de peor calidad, sus titulados tienden a quedar cesantes y más endeudados que los de universidades comparables de naturaleza pública y sin fines de lucro. Hay 30 fiscales generales en EE.UU. investigando fraudes y delitos de universidades con fines de lucro. Las enormes asimetrías de información entre el alumno y la universidad, las dificultades para medir y evaluar una universidad, lo costoso que es volverse a educar (irreversibilidad del proceso), unidos al fin de lucro hacen tentador explotar esas asimetrías engañando a los estudiantes.

En EE.UU., a su vez, universidades como John Hopkins, Cornell, Chicago, Stanford, Yale, Princeton, Harvard, Columbia son instituciones privadas sin fines de lucro, creadas y sostenidas por el mecenazgo empresarial y aportes del Estado. Es frecuente que la matrícula que pagan sus alumnos no signifique más de un 20% de sus ingresos. No cabe duda que la filantropía en ese país ha mostrado que en los empresarios puede haber generosidad, grandeza, y eso le ha dado un rostro más humano al capitalismo. La filantropía es una mezcla público-privada surgida al interior del capitalismo norteamericano, aunque no ha sido fácil de exportar.