Estudios Públicos N° 143, 2016

Houellebecq contra el mundo

Felipe Figueroa |

Sumisión, de Michel Houellebecq

Michel Houellebecq (o Thomas, su apellido de nacimiento) a simple vista parece un provocador. En efecto, es difícil toparse con un análisis de su obra que no sea al mismo tiempo un análisis de los aspectos públicos y privados de su vida. Marxista, conservador, narcisista, cínico, ateo, misógino, islamófobo. Son pocas las chapas que no le han colgado a este escritor con vocación de personaje (enfant terrible es la expresión siútica que se suele utilizar en estos casos). Algo de razón hay en todo esto. A menudo sus protagonistas tienen un sabor autobiográfico, lo que ha hecho al público y a los comentaristas tomar sin más las opiniones de sus personajes como propias.