Estudios Públicos N° 154, 2019

Disidencia o prostitución

Ernesto Ayala M. |

El periodismo impresionista tiene sus limitaciones. Hecho con talento, ayuda a trasladar al lector a un tiempo y un espacio, a transmitir imágenes, sensaciones y olores. Incluso, bien escrito, permite el despliegue del humor. Sin embargo, este tipo de periodismo también puede ser un camino que evita el análisis y se queda con, valga la redundancia, impresiones, anécdotas, que por vívidas —y vividas— que sean no reflejan más que lo que el cronista experimentó. En el fondo, el periodismo impresionista corre siempre el riesgo, ya sea directa o indirectamente, de hablar más del narrador y sus circunstancias que del objeto indagado. Esto sucede, en alguna medida, con Cuba. Viaje al fin de la revolución, de Patricio Fernández.

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