Estudios Públicos Nº 37, 1990.

¿Qué es el capitalismo?

Rand Ayn |

El capitalismo, sostiene Ayn Rand, es el único sistema que reconociendo la naturaleza "racional" del ser humano, y, por tanto, la "libertad" como exigencia de ésta, se fundamenta en la relación existente entre la inteligencia, la libertad y la supervivencia del hombre. Sólo en la sociedad capitalista los hombres gozan de libertad para pensar, disentir y crear; y fue esa libertad, señala la autora, la que permitió que el capitalismo superara a todos los sistemas económicos anteriores. Asimismo, sólo en esta sociedad en la que todas las relaciones son voluntarias, se reconocen y protegen los derechos del hombre, comenzando por el derecho a la vida y a la propiedad, sin los cuales ningún otro derecho se puede ejercer. En ello radicaría la justificación moral del capitalismo.

Según esta línea de razonamiento, el mercado libre representa la aplicación de una ¨teoria objetiva de los valores¨, en la que el valor, o el ¨bien¨, no es un atributo independiente de la razón, la realidad, los fines y los actos de los hombres, como ocurre en las teorias ¨intrinsecas¨ y ¨subjetiva¨. Conceptos indefinidos e indefinibles como el interés público o el bien común, que esgrimen tanto los enemigos como los defensores del capitalismo, serían resabios de una visión tribal del ser humano que solo sirven para escapar de la moral, mas no de guia moral. Para la autora, el fracaso de la economia politica contemporanea se debe a que ésta ha carecido (desde los inicios de su apogeo en el siglo pasado) de una fundamentacion filosófica adecuada y explícita, procediendo en cambio, tácitamente, sobre la base de supuestos morales y epistemológicos colectivistas. Para que esta disciplina pueda salir de la impasse en que se encuentra debe rechazar esos supuestos y replantearse completamente, admitiendo que el hombre (no la sociedad o la comunidad) es su unidad básica; que la naturaleza de éste y sus requerimientos son los que deben proporcionarle su base de sustentación.

Con el capitalismo sucedería lo contrario, su tragedia es que sus fundamentos no se han hecho explícitos, y en consecuencia, se ha pretendido justificar en un terreno equivocado.