Estudios Públicos Nº 43, 1991.

Ley electoral y estabilidad democrática: Un ejercicio de simulación para el caso de Chile

Arturo Valenzuela | Peter Siavelis |

En el siguiente estudio se argumenta que el sistema electoral vigente en Chile para elegir senadores y diputados puede dejar fácilmente a importantes sectores políticos sin representación o considerablemente subrepresentados en el Congreso. Así, una transferencia del 5% de los votos desde la alianza RN-UDI a la Concertación podría representar para la primera una pérdida cercana al 50% de los escaños en la Cámara. Esta tendencia a la exclusión y la consiguiente volatilidad a que queda sujeta la representación parlamentaría a raíz de la ley electoral son examinadas en una serie de ejercicios de simulación, sobre la base de la distribución de los votos en la elección de diputados de 1989, así como de la autoidentificación política del electorado según las encuestas de opinión pública.
Luego de una revisión de la literatura académica sobre el impacto de las leyes electorales los autores sostienen que aun cuando la ley electoral forzó una dinámica bipolar en 1989, los estudios de opinión pública y el desglose de los resultados de las elecciones pasadas en fuerzas que representan a la derecha, el centro y la izquierda revelan que por debajo de un sistema aparentemente bipolar subsisten nítidamente los tres bloques históricos, tanto a nivel político, del electorado y de las élites. Lejos de llegar a transformar la tradicional estructura multipartidista chilena en un sistema bipartidista, dicha ley contribuiría a desestabilizar el proceso político al permitir que corrientes políticas significativas puedan quedar totalmente fuera de la arena política. Por consiguiente, concluyen los autores, debe modificarse el actual sistema electoral para hacerlo congruente con la idiosincrasia y realidad política del país.