Estudios Públicos Nº 51, 1993.

El mundo según Baudrillard

Silvia Hopenhayn |

Este ensayo recoge algunos de los últimos trabajos de Baudrillard, particularmente las conferencias que dio en Buenos Aires en 1992. En ellas manifiesta su creencia en el fin de la historia; pero en un sentido muy especial.
En medio de la información, dice Baudrillard, todo se hace plano y nuevo, no hay huellas ni uso, ni "causas ni efectos", sólo "sombras sin duda". Por eso abominamos de las ideologías: eran historias. La información sería la manera orwelliana del cautiverio. Atrapados en medio de la "recolección exhaustiva y obsesiva" de todo, por una falla de la memoria no podemos recibir, simplemente, el pasado como tradición. Nada nos indica dónde encontrar el tesoro perdido. Pero la retórica comunicativa cree "resucitarlo" celebrando aniversarios y conmemoraciones.
Así, dice Baudrillard: "Nuestra época no produce ruinas ni vestigios sino desechos y residuos". Somos "enciclopedistas del vacío". El círculo se cierra y se convierte en su centro. La peor pesadilla. ¿Hay alguna salida? Eso mismo: salir simplemente "a bailar bajo la lluvia" y no querer llegar hasta el extremo de nuestras "posibilidades".