Estudios Públicos Nº 84, 2001.

Dinero y política: Sobre las formas de financiamiento electoral

Carlos Peña G. |

El autor sostiene que el valor de un sistema de financiamiento político depende de cuánto contribuya a fortalecer la democracia. La democracia, indica Carlos Peña, puede ser concebida como un mecanismo para agregar preferencias individuales o como un mecanismo de deliberación acerca de preferencias colectivas. Un sistema de financiamiento que pretende entregar información completa acerca de donantes y donatarios de las campañas políticas, perjudica, en opinión del autor, ambas concepciones de la democracia. La transparencia absoluta, argumenta, favorece el intercambio de decisiones por dinero y estimula la búsqueda, no siempre fundada, de corrupción. El resultado es una lesión al ideal deliberativo de la democracia y al sistema de agregación de preferencias. Un diseño superior, sugiere Peña, es uno que busca la simetría de información entre el candidato y el electorado y que prevé la distribución de subsidios públicos encaminados a hacer más robusto el debate democrático. En cualquier caso, afirma, el dinero en política parece ser un sustituto de la confianza abstracta en las instituciones.