Estudios Públicos Nº 100, 2005.

La historia de una gran amistad

David Gallagher |

Tras resumir las múltiples facetas del Quijote, el artículo se detiene en una de ellas, la amistad de don Quijote y Sancho Panza, dos personajes mucho más complejos que los estereotipos que existen de ellos y mucho más parecidos entre sí de lo que a veces se cree. Los dos comparten un proyecto de vida. Los elementos claves de la compleja amistad, basada en complicidades y en engaños, quedan establecidos al regresar Sancho a la Sierra Morena, tras su fallida embajada a Dulcinea. Los dos van urdiendo un pacto epistemológico en que, a diferencia de Anselmo en "El curioso impertinente", evitan que su proyecto de vida sea vulnerado por un exceso de verdad. Los dos amigos son leales el uno al otro, pero con diversos grados de intensidad, asomándose a veces incluso a la traición. La principal diferencia entre los dos es que el uno es el amo y el otro el criado, el uno el emprendedor e instigador, y el otro el empleado y seguidor. Pero los dos se necesitan y se sienten muy vulnerables cuando están separados. Los dos valoran la libertad recuperada cuando se despiden de los Duques. Los dos aceptan que la "comedia" que han jugado tiene un límite, por lo que es lógico que don Quijote muera renegando de ella, sin que por su lado Sancho proteste demasiado.