Estudios Públicos Nº 110, 2008.

La gran moderación y el riesgo inflacionario. Una mirada desde las economías emergentes

José De Gregorio |

Hay un vasto debate sobre las causas de la “gran moderación”, fenómeno observado a partir de mediados de los ochenta en las economías industriales y que ha significado una reducción de la volatilidad no sólo de la inflación sino también del producto. Las explicaciones van desde la buena suerte hasta las buenas políticas. En este documento se argumenta que la política monetaria fue un determinante importante de este fenómeno. La diferencia en tiempo en que ocurre la estabilización entre países desarrollados y emergentes y la coincidencia con la conquista de la inflación, apoyan la idea de una dirección causal desde el control inflacionario hacia una menor volatilidad de la actividad y los precios. Así, las mejoras en el manejo monetario contribuyen tanto a la estabilidad de los precios como del ciclo económico. A su vez, se trata el tema de la mantención de la estabilidad en un contexto de severos riesgos inflacionarios, producto de uno de los más grandes shocks inflacionarios en el período post segunda guerra mundial. Lo más probable, se señala, es que el shock de precios persista por un buen tiempo y que algunos efectos de segunda vuelta resulten inevitables. Se sostiene que la política monetaria se debe preocupar —y ocupar— de la dinámica de la inestabilidad, la que puede generar aumentos de la inflación que luego serán demasiado costosos de contener. Asimismo, se hace hincapié en la necesidad de asegurar que los beneficios logrados durante la fase dela gran moderación se conserven, pues sería una irresponsabilidad retornar a los tiempos de inestabilidad en aras de ganancias de corta duración.