Opinión El Mercurio , Economía y Negocios , domingo 6 de marzo de 2005.

Chile según Eliodoro Matte. Análisis del empresario. Economía, política y desafíos

Eliodoro Matte L. |

Luego de 25 años de existencia del Centro de Estudios Públicos, su presidente declara estar tranquilo frente a la posibilidad de otro gobierno socialista: "Creo que ningún Presidente -cualquiera sea su signo- se atrevería a cambiar radicalmente un sistema que ha demostrado que es exitoso y que cuenta con el apoyo de la población".
Por Juan Diego Montalva

El Centro de Estudios Públicos es uno de los principales protagonista del cambio económico que vivió el país en los últimos 25 años. En la casa de Monseñor Sótero Sanz se han protagonizado las principales discusiones sobre la transición a la democracia, modelos económicos, nuevas políticas públicas, estado de la cultura e incluso ha servido como punto de encuentro entre empresarios y el gobierno socialista de Ricardo Lagos en momentos de gran incertidumbre y especulaciones.

La trascendencia de este trabajo se vio coronada el pasado martes con la celebración de sus 25 años e inauguración de una elegante y cómoda nueva sede. Cerca de 250 personas del más amplió espectro asistieron a una ceremonia donde se encontraron los principales actores del mundo empresarial, académico y político.

Es en este contexto que uno de los más grandes empresarios de Chile y representante de las más tradicionales fortunas del país, Eliodoro Matte Larraín, aceptó hablar con El Mercurio. Como presidente de esta institución, no puede ocultar su orgullo. Algunos incluso aseguran que el CEP es lo que más lo entusiasma de su larga lista de actividades.

Aunque en principio sólo accedió a hablar del CEP, a lo largo de la entrevista Eliodoro Matte no tiene problema en pasearse desde temas económicos a la política, los candidatos y las inquietudes que le produce la globalización. A fin de cuenta, lo que más le entusiasma es hablar del país, de Chile, una obsesión que -humildemente- aclara no es sólo suya, sino que ha sido compartida por generaciones de empresarios.

-¿Cuál es el resultado después de 25 años de la historia del CEP?

"Es muy gratificante poder comprobar que el CEP es una institución muy respetada en amplios sectores del país, especialmente los pensantes. Eso es un activo muy importante, al igual que el hecho de ser lugar de encuentro de un grupo heterogéneo de personas. Lo vimos en la inauguración a la que asistieron 250 personas. Había empresarios y autoridades como el Vicepresidente de la República; el general Juan Emilio Cheyre y el Nuncio Apostólico pero también, artistas, intelectuales, académicos, poetas, novelistas. Esa amplitud permite que se converse sobre diferentes visiones del país, sobre la vida. En definitiva es una casa abierta. El tercer punto importante es que ha logrado ejercer cierta influencia en las políticas públicas a través de sus estudios académicos y técnicos".

"Yo diría que esas tres razones hacen que nos sintamos muy satisfechos con el resultado de esta iniciativa. Esto se lo debemos a los fundadores Jorge Cauas, Sergio de Castro, Arturo Fontaine Aldunate, Carlos Urenda y don Julio Phillipi. Todas personalidades que buscaban dar un sustento intelectual y moral a una sociedad libre, justa y democrática, que es lo que dicen los estatutos".

-El CEP nace principalmente como plataforma del pensamiento neoliberal, en momentos que tanto en la derecha como la izquierda existían mucha oposición a sus planteamiento. Hoy ese tema parece que ya no se discute ¿Eso es -de alguna manera- un éxito del CEP?

"Yo creo que el CEP posiblemente ha contribuido con un granito de arena a que esto ocurra. Obviamente el CEP no es, ni mucho menos, el gran responsable de esto, pero sí colaboró desde un principio con la discusión de los clásicos del liberalismo como Hayek, por ejemplo, que estuvo presente en la constitución del CEP en el año 80 y fue nuestro primer presidente honorario. Ese fue un trabajo encabezado por el primer director, Hernán Cortés, que pretendió difundir las ideas de estos grandes pensadores liberales. En esos momentos había muy poco conocimiento intelectual y académico al respecto y fue muy importante difundirlas objetivamente".

"Otro hito importante fue la creación del programa de encuestas cuando ya estaba claro el cronograma de transición a la democracia. El objetivo era conocer cómo estaba la opinión pública en cuanto a la penetración de estas nuevas ideas económicas y también cuál era el ambiente político que existía. El 87 un grupo de gente -los fundadores más muchas otras personas que se habían ido incorporando a través del tiempo y por supuesto todos los investigadores partiendo por Arturo Fontaine Talavera- consideramos necesario iniciar este programa de encuestas".

-¿Cuál fue el resultado?

"El resultado fue muy interesante y produjo confrontación con algunos personeros del gobierno militar que le molestaban lo que decían las encuestasAhí nos dimos cuenta, primero, que había deseo de mayor libertad y democracia. Por lo tanto, fue claro para nosotros que en el plebiscito iba a ganar el NO. Y así siempre se la jugó el CEP".

"Por otro lado, vimos que la población no quería cambios radicales. Se preguntó, por ejemplo, qué pasaba con la educación, las escuelas municipales, las isapres; las pensiones y el sistema de AFP iniciado en 1980, las privatizaciones y fue muy interesante descubrir que a pesar de la alta politización y los niveles de confrontación que había, la gente no quería cambios radicales".

"Saber eso fue muy positivo para los empresarios que participábamos en el CEP. Permitió que estuviéramos bastante tranquilos y que la transición a la democracia en el gobierno del presidente Patricio Aylwin se hiciera de forma pacífica y sin ningún trauma en la inversión".

-¿Usted cree que hoy día existe alguna duda, algún temor?

"Creo que la política económica está muy asentada".

-¿Qué dicen las encuestas que siguen haciendo hoy?

"Hacemos encuestas permanentemente en las que se observan altibajos relacionados con la contingencia. Por ejemplo han sido muy criticados los sistemas de salud privados. Pero si uno ve los datos a más largo plazo, no hay duda que la percepción generalizada en la gente es que ha mejorado su nivel de vida respecto a hace 20 años".

-Podríamos concluir que estamos ante un modelo que no corre peligro.

"Exactamente. No creo que tenga peligro porque la población lo aprecia a pesar de que tiene muchas falencias en cuanto a los servicios sociales. Eso es evidente, pero hay una satisfacción, la misma satisfacción que hay con el gobierno del Presidente Lagos, que ha ido en aumento a medida que mejora la situación económica".

"Está demostrado que las políticas económicas aplicadas por el gobierno del Presidente Lagos y también del Presidente Frei y Aylwin fueron aceptadas. Yo creo que ningún Presidente -cualquier sea su signo- se atrevería a cambiar radicalmente un sistema que ha demostrado que es exitoso y que cuenta con el apoyo de la población".

-¿Ni siquiera ante un eventual gobierno de Michelle Bachelet?

"Ni siquiera. No me imagino que pudiera hacerlo. Ahora, quiero ser claro respecto al rol del CEP, nosotros aportamos un granito de arena para que el modelo fuera aceptado pero también existen otros factores como es el hecho de que muchos de los que hoy están a cargo de la economía -tanto a nivel técnico como de ministros- han estudiado fuera de Chile y conocido diferentes corrientes de la economía. Es el caso de Nicolás Eyzaguirre. Sin ir más lejos, todos los ministros de Hacienda han estado formados afuera, Foxley, Aninat, Eyzaguirre".

"Otra contribución muy importante y que fue bastante revolucionaria, incluso a nivel mundial, fue que demostramos que la tradición liberal no era contradictoria a la doctrina católica. Partimos muy temprano -en el año 85- estudiando este tema y se hizo todo un proyecto que culminó con un libro que yo mismo edité y se llamaba Cristianismo, Sociedad Libre y Opción por los Pobres. Eso fue un quiebre con la idea de que la tradición católica era antiliberal".

"Este perfil de empresario que no sólo está concentrado en el tema de los negocios, que comienza a participar activamente de las políticas públicas y que se vincula con un mundo más diverso como el de los poetas, artistas e intelectuales de otros sectores refleja un cambio en el empresariado chileno".

"Yo no creo que el empresariado haya cambiado. Siempre existió en Chile esa tradición del empresario preocupado de lo público. Lo no tradicional fue lo que pasó a raíz del gobierno socialista, ahí el empresariado se contrajo por una razón de sobrevivencia y yo creo que hoy día ha vuelto a ocupar ese rol histórico, rol que si uno lo compara con los de otros países de Latinoamérica, hay una diferencia notable. El empresario chileno es preocupado por su país y es una de las cosas que el CEP ojalá deje como legado a las generaciones jóvenes de empresarios, porque hoy día es más difícil".

-¿Por qué?

"Porque hoy los jóvenes que no han vivido la historia de lo que pasó acá están conectados con Nueva York, con Londres, etc., y las cosas que pasan en Chile les preocupan menos porque están muy globalizados".

-¿Usted tiene un temor a este fenómeno?

"Es algo que tenemos que trabajar y por eso nos interesa tanto vincularnos con universitarios, con los mejores profesionales y los futuros líderes para inculcarles esa preocupación por el país, mostrarle que se puedan hacer cosas".

-¿La conclusión es que usted teme que el empresariado se olvide de Chile?

"No, no es un temor, es una inquietud que ojalá las nuevas generaciones de empresarios puedan continuar con este tipo de instituciones. Que se sigan preocupando de Chile. Hoy existe un temor general a la globalización. No es un tema sólo de Chile. Hay temor a que se pierda la identidad y a que los líderes del futuro estén demasiado internacionalizados".

"Algunos dicen que hay que estar totalmente internacionalizados, que poco menos hay que hablar en chino y acostumbrarnos a que la familia pueda vivir en cualquier parte del mundo. Está bien pero hay que recordar que la fortaleza de Chile es su identidad. Es algo que los jóvenes deben apreciar y tratar de mantener".

-¿Le preocupa la globalización?

"A mí me encanta la globalización especialmente por las oportunidades que da. Pero tenemos que preocuparnos que la globalización no nos haga perder la identidad y los valores que han hecho grande a este país".

-¿Cómo logra un centro de estudios financiado por los empresarios no aparecer como un instrumento de influencia del empresariado? ¿Qué lo diferencia de la Sofofa?

"La Sofofa, desde luego, es un organismo gremial que defiende los intereses de sus propios asociados. En el CEP -y eso está corroborado por todos los investigadores que así lo han manifestado públicamente- los investigadores tienen absoluta libertad. Una vez que el consejo del CEP elige un tema de investigación, los encargados tienen plena libertad y jamás ha habido una censura en ningún escrito, tanto en la revista de estudios públicos, documentos de trabajo, ni punto de referencia".

"Esa independencia se asegura porque el financiamiento del CEP está muy atomizado. Hoy hay 75 empresas que aportan al CEP y ninguna empresa representa más del 5% del total".

"Además hay un consejo grande que son 21 miembros, realmente la independencia está asegurada y aquí no se hacen estudios por encargo. Las encuestas también son totalmente gratuitas, son abiertas, se dan todos los resultados, y no hay preguntas secretas. Hay una serie de normas que se ha ido construyendo con el tiempo que hace que sea una institución absolutamente independiente".


"Hay tranquilidad con Bachelet"


Eliodoro Matte es enfático en aclarar que el CEP no se compromete con ninguna candidatura y que su objetivo es contribuir al debate nacional con nuevas ideas y proyectos. El empresario destaca que fue muy importante terminar con el trauma del gobierno de Allende, y que hoy no existen grandes incertidumbres frente a una segunda administración socialista. Sin embargo, también declara su interés por la alternancia en el poder y porque exista un gobierno exitoso de la derecha democrática.

-Se ha dicho que el CEP fue clave para la relación empresarios-gobierno de Ricardo Lagos en momentos que había gran incertidumbre ¿Usted coincide con esta apreciación?

Yo creo que sí. No hay duda que en el empresariado, a raíz de la experiencia de Allende había ciertas aprensiones respecto a este gobierno. Nosotros en el CEP, a raíz de que habíamos tenido muchos contactos con los técnicos de Ricardo Lagos y la Concertación, no teníamos esos temores. El interés por ese acercamiento provino de ambas partes para dar a conocer nuestras ideas y también para que Ricardo Lagos y su equipo pudiera dar a conocer las suyas. La conclusión fue que había mucha coincidencia.

-¿Hubo mucha coincidencia?

"Bastantes coincidencias. Recuerdo que antes de la asunción del mando -Eyzaguirre ya estaba nombrado- hubo un encuentro donde hablamos en los mismos términos. Esto fue días antes de la asunción del mando. Esto también ocurrió con los técnicos de Lavín, en cuyo programa participan personas del CEP, como por ejemplo Harald Beyer, Rodrigo Vergara, entre otros. Diría que el CEP hizo una contribución importante en este aspecto".

-¿Cuál es el resultado después de cinco años de gobierno de Lagos? ¿Cuál es el análisis final?

"Creo que lo más importante es que se ha logrado tener un gobierno socialdemócrata, de vertiente socialista, que ha sido exitoso en sus políticas. Eso le hace bien a Chile, porque le da mayor estabilidad al país".

-¿En el caso de que el candidato sea socialista, como Michelle Bachelet ¿Hay temor al respecto?

"Yo creo que hay bastante tranquilidad. Los equipos técnicos, son los mismos, son diablos conocidos. Suponemos todos que Michelle Bachelet es una persona inteligente. Ella debe darse cuenta perfectamente que estamos en un sistema exitoso. En ese sentido hay tranquilidad".

-Llevamos 16 años de Concertación. ¿Es importante que la derecha sea gobierno? ¿Comparte la tesis de la alternancia en el poder?

"Me parece muy razonable, siempre es buena la alternancia en el poder...no hay duda. Eso ocurre en todas partes del mundo. En algún momento se debería dar, no sé cuando, eso no se sabe".

"Personalmente aprecio y admiro a Joaquín Lavín. Lo considero una persona inteligente, preparada y abierta. Además cuenta con equipos técnicos óptimos que, estoy seguro, plantearían muchas soluciones imaginativas y eficientes a los problemas no resueltos del país. Un gobierno exitoso de derecha democrática, al igual como lo ha sido Lagos desde la izquierda, contribuirá a la estabilidad futura del país".

"Dicho esto, le quiero reiterar que el CEP como institución no toma partido por ningún sector y sus investigadores están abiertos a dar sus ideas a todo candidato que se lo pida. Ojalá los equipos técnicos de los candidatos pudieran reunirse con los del CEP, ya que lo que nos interesa es que Chile se gobierne bien cualquiera sea el color político del gobernante".

-El CEP fue importante en las reformas del Estado. Se dijo que el CEP fue un salvavidas de la derecha hacia la Concertación ¿Está satisfecho de haber patrocinado esto?

"Nosotros nos sentimos muy satisfechos. Sin embargo, no diría que el CEP fue un salvavidas. Fue una coincidencia porque se juntaron estudios que el CEP estaba haciendo desde 1987 respecto al financiamiento de la política y el nombramiento de altos directivos público, con la decisión de Pablo Longueira de negociar con el gobierno una reforma de proporciones. En definitiva, fue un acuerdo en que intervinieron diferentes sectores, y donde el CEP no tuvo nada que ver en términos políticos".

-En ese momento el gobierno estaba en su peor momento. Nadie discutía que el próximo gobierno iba a ser de derecha ¿No cree que podría haber arrepentimiento de algunos sectores por este acuerdo?

"Yo no me imagino que pueda haber arrepentimiento, cuando después de ese acuerdo político el país comenzó a crecer a tasas más elevadas, no solamente por esto, sino por que la economía mundial empezó a mejorar".

"No puedo creer que algún sector del país desee que a Chile le vaya mal. Aquí por lo menos, en lo que respecta a toda la gente del CEP, estamos muy satisfechos de que esto haya contribuido a la mejoría del país".

"Hay que acortar el período presidencial"

-Uno de los temas que el CEP ha discutido es la necesidad de acortar el período presidencial. ¿Cuál es su opinión al respecto?

"Nosotros nos hemos jugado a full por esa línea desde hace muchísimos años. Incluso, en las dos ENADE en que he participado me manifesté partidario de acortar el período presidencial. Hay que hacerlo, y ahora tenemos la oportunidad. Cada doce años se produce esta circunstancia de simultaneidad que viviremos en diciembre, y si no se hace ahora tendremos que esperar doce años más".

-¿Existen posibilidades reales de lograrlo?

"Se supone que va a ser aprobado. Creemos que en cuatro años, un gobierno moderno, eficiente, debería ser capaz de demostrar que puede hacer su tarea, cumplir su programa. Sin embargo, puede discutirse cuál es el plazo más adecuado. Aquí lo fundamental es que exista simultaneidad entre las elecciones presidenciales y parlamentarias".

-En la derecha hay un núcleo que no está de acuerdo con esta reducción, ¿usted cree que se podrá convencer a este sector?

"Tengo entendido que Hernán Larraín y varios otros están de acuerdo. Espero que se transforme en realidad en el Senado".

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