Opinión La Tercera, 21 de junio de 2016

“Es un error que todas las instituciones sean complejas”

Harald Beyer |

¿Cómo se define una universidad compleja?

En la experiencia comparada, en general, las universidades complejas incluyen a todas aquellas con más de 20 doctorados y al menos 1.000 publicaciones anuales. Son un grupo pequeño (en el mundo) y estos requisitos los pongo como referencia, porque a veces son más exigentes. En Chile, las únicas que cumplen simultáneamente con estos requisitos son la U. de Chile y la U. Católica. La de U. Concepción cumple el primero y está cerca del segundo.

¿Por qué son tan pocas?

El costo de tener universidades así es alto y generalmente no hay recursos para lograr que todos sean iguales. Hace muchas décadas, cuando accedían pocos estudiantes y se necesitaban pocos planteles para satisfacer la demanda, era razonable que todos fueran relativamente complejos. Pero esa no es la realidad actual.

¿Están los recursos para avanzar a un sistema donde todas las universidades sean complejas?

En Chile hay un déficit importante de recursos para investigación, que se nota en el insuficiente número de investigadores por cada mil empleos: en Chile es menos de uno y en la OCDE está en torno a seis. Superar esto es, en parte, tarea de las empresas y del sistema de educación superior. Para eso se necesitan recursos. La política de gratuidad lo único que hace es reemplazar el gasto privado por recursos públicos. No allega nuevos fondos y como es cara no deja “espacio” para sumar nuevos fondos basales. De hecho, en la medida que los aranceles regulados sean menores que los efectivos, como ha estado ocurriendo, más bien reduce los recursos para los planteles. El desafío es equilibrar ayudas estudiantiles y fondos basales. Es un error que todas las universidades sean complejas y tampoco tenemos, al menos en plazos razonables, las capacidades para lograrlo.

El rector Ennio Vivaldi decía que la meta debe ser que las Ues estatales sean complejas. ¿Es posible?

Si se usan criterios como los recién señalados, creo que afectaría el propio desarrollo de su universidad. Es dispersar recursos y despotenciar a los mejores planteles estatales que también aspiran a desarrollarse. No he visto algo parecido ni siquiera en países donde la oferta que predomina es estatal y gratuita, como Alemania.

¿Es viable avanzar a un sistema que sólo tenga Ues complejas?

No he visto en ningún país que eso sea así. En Iberoamérica el 3,7% de las 3.600 universidades son complejas. El resto tiene mínima o nula investigación sin, por ejemplo, ningún doctorado. Me parece que hay mucho voluntarismo detrás de la propuesta de lograr una alta proporción de universidades complejas. Creo que no es entender los alcances de un sistema masivo de educación superior

74.476 SEGUIDORES SÍGUENOS
23.937 SEGUIDORES SÍGUENOS
11.569 SEGUIDORES SÍGUENOS
9,476 SUSCRIPTORES SÍGUENOS
2.424 SEGUIDORES SÍGUENOS