Opinión Ex Ante Miércoles 21 de julio de 2021

“Hay un cambio cultural en el electorado de derecha”

Juan Luis Ossa S. |
Foto: William Rojas

Entrevista al investigador, Juan Luis Ossa.

“Veo tres erres. La R del rechazo o inmovilismo. La R de la refundación o la revolución. Y la R de la reforma, que es ir adelante, pero de forma gradual o moderada”, dice Juan Luis Ossa, historiador e investigador del CEP, para definir el actual momento político. Ossa -hermano del ministro de la secretaría general de la Presidencia e hijo de la historiadora Lucía Santa Cruz y del ex diputado Juan Luis Ossa- hoy colabora con el equipo programático y de contenidos del comando de Sebastián Sichel.

El documento programático de Sichel alude bastante a una frase de José Victorino Lastarria: “Las reformas son la únicas que impiden revoluciones”. Kennedy solía usar una similar.

Hay muchos. El pensador conservador Edmund Burke dice que una reforma hecha a tiempo, impide una revolución. Uno de los déficit de la centroderecha es que se opuso a las reformas o más bien se opuso a tener un espíritu o una cultura reformista para el Siglo XXI y, por momentos, la vi muy anclada en los 90.

¿Había un diagnóstico común entre los 4 candidatos presidenciales de Chile Vamos? Lavín se definía como socialdemócrata, Desbordes, de la derecha social, y Briones llamaba a romper los anclajes del pinochetismo.

Había una coincidencia en los candidatos del sector en cuanto a superar algunos clivajes de los 90. Y hay conceptos que quizás suenan antinómicos como la derecha social o el liberalismo social de Briones. Son distintas tradiciones que están convergiendo en una generación político intelectual post pinochetista y que refrescan a la derecha actual y la pone en sintonía con otras centroderechas del mundo. El post pinochetismo en la derecha llegó para quedarse.

¿Cuán sorpresivo resulta que un político culturalmente e históricamente vinculado a la DC se lleve el voto de la derecha? Usted, que es historiador, ¿no le parece que es una historia que ya se vivió en 1964?

Sí y no. No, porque Eduardo Frei Montalva lo hizo desde un partido político y Sichel lo hace desde una plataforma de independientes. Sí, en cuanto hay distintos hitos en la historia de Chile en los que se ha manifestado esta cultura reformista, que el proyecto político de Sichel pretende defender.

¿Nota en este triunfo de Sichel un cambio cultural en el electorado de derecha?

Creo que sí. Hay un cambio cultural en el electorado de derecha. El electorado dejó de ser únicamente de derecha, de otra forma no se explica matemáticamente el triunfo de Sichel. Si nos quedamos solo con los militantes, no llegamos todos los votos que el sector consiguió. No es solo generacional. Al interior de los partidos, hubo un remezón, un llamado de atención del electorado que dice relación con la toma de decisiones, que tiene que estar mejor distribuida. Los partidos se están dando cuenta que los independientes son una muy buen plataforma.

Ahora la DC probablemente lanzará a Yasna Provoste. Para algunos, ella podría tener un símil histórico en Radomiro Tomic.

Sí (dubitativo). Lo que ocurre con las comparaciones históricas es que siempre uno dice, hasta dónde, porque siempre hay un pero y no hay una causa efecto lineal.

¿Se tratará entonces de 3 candidaturas competitivas, que reediten los tres tercios?

No creo que estemos en presencia de tres tercios tan prístinos como en el 70, porque la izquierda está tan fragmentada, que difícilmente uno la pueda caracterizar en un polo monolítico. Uno de los grandes problemas que tendrá Boric es tratar de cuadrar el círculo. Por algo, algunos se le están tratando de meter por la izquierda.

¿Si se  presenta José Antonio Kast podría configurarse el mapa de la cuatro esquinas, que fue lo que planteó Andrés Allamand en su libro La Salida? La diferencia quizás es que Allamand veía una derecha unida y no la irrupción de un grupo, como el de Kast.

Habría que preguntarse hasta donde llegan. Si uno lo mide por sus éxitos electorales, la verdad es que su irrupción es bien pequeña. Pero está por verse, porque en todo el mundo hay una corriente  cada vez más fuerte de extrema derecha.

Me parece que si uno tiene verdadera vocación de mayoría tiene que salirse del nicho de las llamadas tres comunas, que muchas veces actúan por miedo. Pero bien sabemos que el miedo, no tiene vocación de mayoría. El miedo le habla a un nicho muy pequeño. Y con 700 mil votos, Sichel puede aspirar a ser una mayoría cultural. Por lo tanto, concentrarse en una posible actitud de un sector muy minoritario de la derecha, basado en el miedo, mejor no hacer eso. Para ser Presidente de la República, uno tiene que tener vocación de mayoría y eso significa hablarle a un público mucho más amplio, mucho más moderado, de centro, gente apolitizada. No podemos seguir dividiendo a la gente entre derecha e izquierda.

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