Opinión Diario Financiero Miércoles 8 de mayo de 2019

Otra mirada a los medios

Esteban Muñoz S. | Ricardo González T. |
Foto: Taras Shypka on Unsplash

Una prensa libre ayuda a reducir las asimetrías de información entre la ciudadanía y las autoridades elegidas, lo que contribuye a disminuir la corrupción.

Los medios de comunicación masiva viven tiempos difíciles a nivel global. El advenimiento de los medios online ha hecho que la prensa tradicional replantee sus modelos de negocio para prolongar su existencia. Al mismo tiempo, está padeciendo el mal que otras instituciones públicas sufren hace décadas: la desconfianza ciudadana. En Chile, según las cifras de las encuestas CEP, la confianza en los diarios cayó cuatro puntos porcentuales entre agosto de 2015 y mayo de 2017. Un descenso de la misma cuantía registró la confianza en la televisión y uno más pronunciado las radios (11 puntos porcentuales) en el mismo lapso. Este declive, si bien no es nuevo, parece estar acelerándose en el último tiempo.

En general, los medios cumplen en un rol importante en una democracia. Una prensa libre ayuda a reducir las asimetrías de información entre la ciudadanía y las autoridades elegidas, lo que contribuye a disminuir la corrupción. Pero la prensa también cumple otro rol que ha estado ausente en el debate público.

En el corazón de una democracia deliberativa subyace la capacidad de los individuos de contrastar opiniones, de reflexionar y profundizar sobre la opinión propia cuando se enfrenta una visión contraria, y de cambiar de opinión cuando se está equivocado.

Lamentablemente, ese contraste es poco frecuente de encontrar en la vida cotidiana de los chilenos. Según una encuesta CEP realizada antes del inicio del período de propaganda electoral de la elección de noviembre 2017, dos de cada tres chilenos declaran no conversar con otras personas acerca de temas vinculados a la política. El tercio restante que sí declara hablar de política con al menos una persona, tiende a conversar con personas con quienes comparte la misma posición política, es decir, hay una tendencia hacia la homofilia. Por eso, parece ser que la posibilidad de contrastar ideas políticas en la vida cotidiana es baja.

En la misma encuesta, invitamos a los encuestados a mencionar si leyeron información política en diarios o sitios de noticias online, si la oyeron en la radio o la vieron en televisión, y a describir algunas características de ellos, en particular, la posición política que los entrevistados creen que los medios utilizados tienen (es posible que no infieran correctamente la posición política del medio, pero eso no es relevante. Lo clave es cómo ellos los perciben).

Los resultados indican que 63% de los chilenos declara que no consume información de este tipo por ninguno de los cuatro medios listados, 21% afirma que utiliza uno solamente, y el porcentaje restante utiliza dos o más medios. Los datos indican que las personas que sí tienen una posición política, tienden a discutir sobre política con gente con la misma ideología y algo menos con personas de distinto signo político.

Lo interesante es que estas personas piensan que los medios les presentan posiciones diferentes a las propias sin importar si se trata de la televisión, los diarios, los sitios web de noticias o los programas de radio. Esto parece razonable si pensamos que, en general, los medios tienden a presentar visiones distintas sobre los temas públicos, para generar controversia y con ello, valor noticioso.

En tiempos de creciente desconfianza hacia los medios, no está de más recordar que su labor fiscalizadora y presentadora de visiones diferentes es indispensable para el buen funcionamiento de nuestra democracia.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

65.028 SEGUIDORES SÍGUENOS
22.169 SEGUIDORES SÍGUENOS
6.002 SEGUIDORES SÍGUENOS
4.690 SUSCRIPTORES SÍGUENOS
672 SEGUIDORES SÍGUENOS