- Sylvia Eyzaguirre T.
- 27/12/2020
Así las cosas, sería absolutamente contraproducente que el FA busque un acuerdo electoral con la ex Concertación. Pero más evidente todavía es el perjuicio que conlleva para la ex Concertación una alianza con el FA. El surgimiento de nuevas corrientes moralizantes de izquierda mareó a los tripulantes de la ex Concertación y han perdido el rumbo y sus propias convicciones. El modelo económico mixto que impulsó la ex Concertación fue exitoso y logró sacar de la pobreza a millones de familias. Son pocos los países en el mundo que logran en 30 años un cambio tan radical y eso se logró con el modelo que hoy algunos aborrecen. Se suele citar a Australia, Nueva Zelandia, Canadá, Holanda o los países nórdicos como ejemplo, pero al parecer ignoran que en esos mismos países la explotación de los recursos naturales se realiza a través de concesiones privadas y las prestaciones de servicios sociales son mixtas. Pero el detalle más importante y que recurrentemente se suele ignorar es que hoy gobierna la derecha y no precisamente la izquierda. Algo hay ahí que pensar, ¿o no?
La única posibilidad de que la ex Concertación vuelva a gobernar es que deje de mirar a la izquierda (ahí no tiene nada que ganar) y vuelva a mirar al centro para convertirse en una alternativa política verdaderamente competitiva. Para ser exitosos en este intento se deben superar dos barreras. La primera es rescatar a los partidos políticos de la captura de las bases, que hoy no representan a su eventual electorado. La segunda es decidir con quién se buscarán los acuerdos en el Congreso, ya que el nuevo sistema proporcional no permitirá gobernar con mayorías parlamentarias. La única forma de que este país recupere la gobernabilidad y el desarrollo es que las fuerzas democráticas tanto de la derecha como de la izquierda se unan en un espíritu de amistad cívica y aíslen a los sectores antidemocráticos y populistas. Pero para eso se necesita coraje y eso es lo que, por el momento, no veo en la ex Concertación.
Foto: William Rojas