Opinión El Mercurio Viernes 26 de julio de 2019

Sistema de Admisión Escolar

Sylvia Eyzaguirre T. |

A propósito de las cartas de las exautoridades de Educación y del actual subsecretario, resulta importante distinguir los problemas que se derivan de una falla en el diseño del sistema de admisión de los que proceden de su implementación o de la realidad escolar. 

Que 19 mil estudiantes estuvieran sin matricularse en marzo de este año porque no quedaron contentos con el colegio que les fue asignado o que un porcentaje alto no quedara en su primera preferencia no se debe a una falla en el diseño del sistema, sino más bien a la implementación (familias poco informadas) o a la realidad escolar (escasa oferta escolar de calidad). Si 300 niños postulan a un colegio con 100 vacantes, 200 quedan fuera y eso no es una falla del algoritmo, sino que es matemática. De hecho, ninguna de las medidas contempladas en los dos proyectos de ley presentados por el Gobierno mejora el porcentaje de postulantes conformes con su colegio o asignados a su primera preferencia.

El principal problema radica en que muchos niños postulan a los mismos pocos colegios. Mientras esta situación se mantenga, no veremos cambios en la satisfacción de los usuarios. Al igual que el Simce, el nuevo sistema de admisión saca a la luz los problemas de nuestro sistema educativo. Culpar a los instrumentos no cambia la realidad, a lo más la oscurece.

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