Opinión Pulso, 9 de enero de 2017

Vittorio Corbo: "Una baja de tasas ahora no parece algo muy riesgoso y ayudaría algo en el margen (al crecimiento)"

Vittorio Corbo |

El investigador asociado senior del CEP discrepa de tesis de que una reducción de tasas no impactaría: "Cuando un auto se queda sin combustible hasta los niños se bajan a empujar, entonces todo ayuda".

por Miriam Leiva

No se le puede catalogar de pesimista, pero el economista, investigador asociado Senior del Centro de Estudios Públicos (CEP) y ex presidente del Banco Central, Vittorio Corbo, con su realismo sobre la economía deja un sabor amargo. Alerta que a nivel mundial la incertidumbre estará muy presente, y que las condiciones financieras serán decididamente más desfavorables para los emergentes.

¿Cuánto puede afectar a Chile este panorama más volátil para la colocación de bonos?

-Chile sigue teniendo un costo de financiamiento relativamente moderado gracias a sus fortalezas, el premio que debe pagar sobre el bono del Tesoro sigue relativamente bajo, aunque ha subido en el margen, con un premio por riesgo a 10 años bajo de los 160 puntos base, no hay duda que es muy atractivo y es menor del que tuvimos a fines de 2015. Si Chile va a salir al mercado y pensamos que el riesgo es que en EEUU la Fed esté detrás de la curva conviene salir ahora, porque esto se va ir dando vuelta.

Si aumentara un poco el precio del cobre este año sería positivo para el país, ¿cuánto?

-Si en 2017 el precio queda más arriba de lo que se usó para computar el Presupuesto (US$2,20), el déficit efectivo fiscal proyectado en torno a 3,3%, será menos que eso, entonces las cuentas fiscales se van a ver mejor. Pero no sólo eso, sino que las empresas cupríferas que han tenido prudencia de no desarrollar inversiones en el margen y hacer ajustes de costos, van a tener más espacio y mejores condiciones para conseguir financiamiento para proyectos, no grandes, pero sí algunos que les permitan detener el deterioro de la ley del mineral.

¿Es decir que el peor escenario de la minería ya pasó?

-Sí, lo más probable es que haya pasado el peor escenario de este ciclo.

¿Por qué si el segundo semestre fue mejor para el mundo, en Chile pasó todo lo contrario?

-Aunque para el mundo el segundo semestre fue mejor, en nuestro caso estábamos celebrando que el ajuste de la minería estaba terminando, pero empezó el ajuste del sector inmobiliario que había anticipado muchos proyectos por la entrada en vigencia del pago del IVA a la tasa general. Como resultado de esto, estamos con una construcción que empieza a despedir trabajadores, que ha perdido mucha fuerza, y estamos viendo una caída de la inversión, pero no ya de maquinaria y equipos, sino que de vivienda y obras civiles. También tuvimos los efectos internos del deterioro del ambiente de inversión, la subida gradual de impuestos a las empresas, y pensábamos que la economía externa iba ser más favorable en Brasil, Perú y México, pero las cifras no acompañaron y el vecindario estuvo peor.

¿Cuáles son sus proyecciones de crecimiento para 2017?

-Mi expectativa está en el rango bajo de la proyección del Banco Central (BC) (1,5%-2,5%) en torno a 1,7% ó 1,8%, mejor que este año, pero no es para celebrar porque en 2017 vamos a tener condiciones financieras externas más desfavorables, y hay mucha incertidumbre tanto por el gobierno de Trump como por la parte interna que van a seguir afectando el crecimiento.

¿Serviría de algo que el BC bajara la tasa? Hay varios analistas que dicen que no impactará.

-Cuando un auto se queda sin combustible hasta los niños se bajan a empujar, entonces todo ayuda algo, en el margen. Pero mientras no veamos una recuperación importante de la inversión, la que depende más de las expectativas empresariales y del progreso en reducir incertidumbres, vamos a continuar con este crecimiento mediocre. Una baja de tasas ayudará para que la inflación no se estacione muy por debajo del 3% y el BC cumpla su mandato constitucional, porque es muy importante mantener la credibilidad.

¿Su supuesto también indica que la inflación estará bajo el rango durante el año?

-Es probable que en el primer semestre veamos inflaciones en 12 meses en torno a 2% y eso va a requerir que el BC introduzca un poco más de estímulo, y el mecanismo por el cual va a operar será llevar al tipo de cambio un poco más alto. Pero todo eso es condicional.

¿Condicional a qué?

-Pensemos que en los primeros 100 días como ha dicho Trump ya hay un programa fiscal súper expansivo en EEUU, entonces es muy probable que el BC tenga que pensar dos veces antes de mover la tasa porque gran parte de la depreciación cambiaria se va a dar por una política más agresiva de la Fed de la que estamos esperando hoy, lo que llevaría a la inflación más cerca del 3% sin necesidad de bajar la tasa en Chile.

¿Eso significa que el BC no tiene que apurarse?

-Debe empezar a ver cómo se desarrollarán los acontecimientos, en particular, sobre la dimensión del paquete fiscal de EE.UU. En el escenario base del BC está la idea de que la discusión sobre una baja de impuestos en EEUU tomará tiempo y que será menos expansivo, entonces ahí será necesario bajar la tasa en Chile. Comparto esa hipótesis, pero si empezamos a ver que muchos elementos de la campaña de Trump se cumplen más agresivamente todos los bancos centrales de los emergentes van a tener que recomputar lo que piensan hacer con su política monetaria.

¿El BC debiera ver cómo decanta la discusión en EEUU o reducir la tasas en enero como espera el mercado?

-Con una economía en que las brechas de capacidad se siguen ampliando, la calidad del empleo se sigue deteriorando, y con una inflación que ya está por debajo de la meta y que se proyecta que siga bajando, una baja de tasas ahora no parece algo muy riesgoso y ayudaría algo en el margen.

Algunos analistas indican que el BC está más preocupado del efecto en el dólar ¿lo comparte?

-Es efectivo que el traspaso a precios de la depreciación cambiaria fue más allá de lo que se pensaba, pero no alteró la política monetaria porque el BC lo leyó bien, y cuando vio las expectativas ancladas se operó de los nervios y dejó que por casi dos años la inflación estuviera sobre 4%, cuando muchos le preguntaban si estaban durmiendo. No veo motivo de preocupación para la inflación de tendencia por el lado del tipo de cambio.

¿Vendrán este año bajas de clasificación del país, tras la advertencia lanzada por Fitch?

-Hoy día la probabilidad de una rebaja de clasificación es menor de la que teníamos hace un año porque hemos sido más cuidadosos en la parte fiscal, y eso ayuda. Si uno sigue manejando un auto a 130 km en un camino a Viña cuando empieza llover y hay neblina seguro que chocará, pero el ministro Valdés vio primero la lluvia, después la neblina y bajó la velocidad en forma importante, y eso hace menos probable un accidente de que nos bajen la clasificación de riesgo.

¿Qué más se puede hacer para evitar una nota inferior?

-Se va a reducir más cuando empecemos de nuevo a crear las condiciones para crecer entre 3,5 y 4%, en vez de en torno al 1,5%. Ese es otro esfuerzo grande que vale la pena hacer, pero no sólo para que no nos rebajen la clasificación sino que también para que la clase media siga progresando, porque si no, no vamos a tener la presión de la clasificadoras sino de la clase media que ya se ve un poco frustrada porque su velocidad de seguir mejorando se ha reducido.

Ese camino es más difícil.

-Queda mucho trabajo pendiente, hay que redescubrir algo en lo que Chile fue exitoso en los últimos 30 años. Se nos olvidó cómo crecer, nos confundimos un poquito, primero nos mareamos con los altos precios del cobre y ahora con reformas, sin hacernos cargo de las verdaderas reformas, necesarias para aumentar la tasa de crecimiento de la productividad.

¿Esa confusión se está despejando?

-Creo que sí, cada vez hay más conciencia de que es necesario seguir avanzando, porque antes pensábamos que el crecimiento del 5% era un dato, entonces dijimos "ahora hagamos otras cosas", y ahí se perdió ese dato, y ahora sabemos que sin un crecimiento que al menos supere el 3,5% empezamos a tener una desilusión muy grande de las clases medias. Va a ser difícil que se avance en el último año de gobierno en cosas muy grandes, algo va a haber en torno a acelerar algunos proyectos de infraestructura, simplificar algunos trámites, pero eso será sólo suficiente para mantener el bajo crecimiento actual. Para crecer sobre 3,5% por otra década se requiere más y eso creo entrará en la discusión de la campaña presidencial, donde uno ve una preocupación muy grande por el crecimiento.

¿Cree que las elecciones ayudarán a mejorar las expectativas?

-Hay que preguntarle a Yolanda Sultana. Quiero decir que va a depender porque aún hay mucha incertidumbre, hay más conciencia de los problemas de los cuales Chile debe preocuparse como el crecimiento, empleo de calidad, salud, seguridad etc, y que cualquier candidato presidencial tendrá que hacerse cargo.

¿Lo dejan tranquilos los nombres que se han perfilado como candidatos?

-Algunos de esos nombres pueden dar mejores señales respecto de su preocupación por el crecimiento que otros.