Puntos de Referencia Nº 124, septiembre 1993.

¿Licencia para informar?

Pedro Gandolfo |
  • El Gobierno envió a tramitación legislativa un proyecto de ley que reserva de manera exclusiva la mayor parte de la información, y una buena parte de la opinión, a los periodistas, entendiendo por tales a aquellos que estén en posesión del título profesional universitario de periodista válido legalmente en Chile y a los asimilados por leyes anteriores (Ley 12.015).
  • El argumento principal en favor de esta reserva sostiene que el periodismo cumple una función social consistente en dar satisfacción al derecho del pueblo a la información, y que la mejor manera de garantizar su cabal cumplimiento — técnico y ético— es que sea desempeñado exclusivamente por profesionales que adquirieron un conocimiento científico en las universidades. La reserva legal permitirá, en consecuencia, mejorar la calidad del periodismo y la información y dignificará la profesión.
  • Es necesario analizar y discutir las premisas en que se basa esa argumentación, contrastándolas con otros enfoques doctrinarios, sociales y prácticos de la información.
  • El periodismo en cuanto manifestación de la libertad de expresión, una de las libertades básicas de todo individuo, debe encontrarse abierto a cualquier persona. La reserva legal propuesta es una licencia, es decir, una tutela preventiva que impone una restricción inaceptable de esa libertad.
  • El modelo de profesionalización del periodismo a base de profesiones concebidas como compartimentos estancos, esto es, corporaciones cerradas que mantienen un monopolio ético y técnico sobre ciertas actividades, no se adecúa a una sociedad moderna, plural, flexible, con movilidad social y laboral y muy interconectada e interdisciplinaria.
  • El estatuto científico que se atribuye al periodismo es muy dudoso, tanto en lo que se refiere a la noción y naturaleza de las ciencias como del periodismo.
  • Las universidades chilenas y sus escuelas de periodismo no son las únicas que están calificadas para regular el acceso a la profesión. La licencia universitaria es beneficiosa y conveniente, pero no es garantía de calidad técnica del periodista ni tampoco de su idoneidad moral.
  • El proyecto, al establecer reserva legal para los periodistas universitarios, incorpora elementos que no favorecen el desarrollo y modernización de la profesión y las comunicaciones.
  • En resumen, la reserva legal incluida en el proyecto gubernativo puede tener efectos perniciosos sobre la calidad del periodismo y de la información y no promueve, en modo alguno, la dignificación de la profesión.
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