Puntos de Referencia Nº 285, agosto 2007

Licitaciones de AFP. Más libertad y más competencia

Salvador Valdés Prieto |

La licitación propuesta por el gobierno de la Concertación en diciembre de 2006:

  • Está basada en supuestos erróneos, como demuestra la exitosa licitación realizada por Nueva Zelandia en noviembre de 2006.
  • Sacrifica la libertad para elegir AFP y para cambiarse de AFP.
  • Es incapaz de aumentar la sensibilidad al precio de la demanda que enfrenta cada AFP, hasta niveles que son normales en otras industrias.
  • No ayuda a la clase media porque excluye a todos los afiliados antiguos que se beneficiarían con la licitación porque tienen bajo saldo.

Proponemos una licitación que dé más libertad y cree más competencia a las AFP:

  • Ampliar el servicio de licitación hacia millones de afiliados antiguos que son insensibles a diferencias de precio y rentabilidad. Para ello la ley debería presumir que piden el servicio de licitación aquellos afiliados que cumplan cuatro condiciones: (a) acaba de tomar un empleo cubierto; (b) se manifiesta indeciso entre AFP; (c) su último cambio de AFP ocurrió hace suficiente tiempo para que la rotación posterior en los rankings de rentabilidad y precio haya depreciado por completo su antigua inversión en búsqueda de AFP; y (d) que pertenezca a los dos quintiles de afiliados con menor sensibilidad a precios y menor sensibilidad a diferencia de rentabilidad, estimada sobre la base de su salario imponible, saldo y edad con estudios econométricos.
  • Los afiliados que reciban este servicio tendrían derecho a irse cualquier otra AFP apenas cumplan un día de permanencia. Para evitar el descreme de los afiliados licitados, se propone crear comisiones de salida decrecientes en el tiempo, de monto igual a la renta descremable y pagadas por la AFP de destino.
  • Para facilitar la entrada y salida de AFP, dos medidas: (a) licitar el servicio por un período extenso, cinco a siete años, como hace Nueva Zelandia, en vez de por 18 meses; y (b) antes de la primera licitación, obligar a las AFP a contratar en conjunto el servicio de recaudación de cotizaciones, a una empresa privada especializada, como ya hacen México y República Dominicana.
  • Se propone estimular el uso de la comisión fija (igual que en Nueva Zelandia) para evitar que la desigualdad de salarios base entre el segmento licitado y el resto eleve artificialmente las tasas de comisión obtenidas en la subasta. Para evitar que una mayor comisión fija dañe a los cotizantes de bajo salario, se propone crear un subsidio (igual que en Nueva Zelandia), focalizado en los afiliados de menor salario imponible.
  • Repartir entre tres o cuatro AFP adjudicadas, que pertenezcan a grupos financieros independientes, a los afiliados que reciban el servicio de licitación. Los afiliados se beneficiarían en un rango de 50 a 70 millones de dólares al año.