Puntos de Referencia Nº 288, noviembre 2007.

Nuevas Reformas Laborales. ¿Es lo que los Trabajadores Chilenos Quieren y Necesitan?

Huberto Berg |

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  • Han surgido distintas voces insistiendo en la necesidad de reformas laborales. Las reformas que han tomado más fuerza este último tiempo son tres. Primero, la referida a entregar el monopolio de la negociación colectiva a los sindicatos terminando con la posibilidad que existe hasta ahora de que grupos de trabajadores que no pertenecen a un sindicato puedan negociar colectivamente. Segundo, eli minar la posibilidad de que la empresa pueda contratar trabajadores de reemplazo durante la huelga, y tercero, establecer que por la sola decisión de los trabajadores se pueda definir una negociación interempresas.
  • ¿Reflejan estas últimas propuestas de reforma laboral el verdadero sentir y aspiraciones de los trabajadores chilenos o son los esfuerzos de ciertos grupos por instalar su particular visión de lo que es y debe ser el mundo del trabajo, más allá de lo que pueda estar indicando la realidad?
  • Los argumentos que más se escuchan para validar la posición de quienes son partidarios de estas nuevas reformas son de tres tipos: 1) Chile tiene una tasa de sindicalización muy baja, lo que afecta la posibilidad de que los trabajadores puedan aspirar a mejores beneficios, 2) Es necesario incrementar fuertemente el número de trabajadores que negocian colectivamente en Chile, ya que de esto depende en gran medida la posibilidad que éstos tienen de obtener mejores remuneraciones, 3) Necesidad de hacerse cargo del actual nivel de conflictividad existente en el país.
  • Respecto del primer argumento, debe considerarse que si la tasa de sindicalización la calculamos sobre la base de trabajadores que de acuerdo a la legislación laboral vigente sí se podrían sindicalizar, nos arroja una tasa de sindicalización de al menos un 25,8% para el período 1995-2006. La baja sindicalización no es tampoco resultado del temor a represalias. La información disponible sugiere que apenas un 6,4% de los trabajadores responde que ésta es la causa de que no exista sindicato en la empresa que trabaja.
  • Respecto del segundo argumento, la evidencia disponible no permite concluir que el incremento real de remuneraciones que han percibido los trabajadores a nivel país en un año determinado esté influenciado en alguna manera por el aumento o disminución del número de trabajadores que negociaron colectivamente ese año.
  • Respecto del tercer argumento, en encuestas laborales que ha hecho la propia Dirección del Trabajo revelan, en opinión de dirigentes sindicales y trabajadores, que los niveles de conflictividad al interior de las empresas son bajos.
  • Así, los distintos antecedentes disponibles no permiten validar las argumentaciones de quienes promueven estas nuevas reformas laborales, dirigidas a introducir sustanciales modificaciones en el sistema de negociación colectiva actualmente imperante en Chile. Quizás sea el momento de dejar de insistir en planteamientos que no sólo no se ajustan a la realidad de Chile y a las tendencias mundiales en esta materia, sino que claramente tampoco contribuyen a resolver los problemas que sí existen en materia de igualdad de oportunidades para la gente más pobre de nuestro país.