Puntos de Referencia N° 399, mayo 2015

El momento económico internacional y nacional. Mayo 2015

Vittorio Corbo |

Baje documento aquíEn los últimos meses el crecimiento mundial se ha desacelerado. En los países avanzados, la expansión de Estados Unidos ha perdido dinamismo, afectada por factores transitorios (factores climáticos y la huelga de puertos), y por la apreciación del dólar. Al mismo tiempo, Japón y el Reino Unido también pierden algo de dinamismo. En contraste, la actividad en la Zona Euro repunta producto de la depreciación del euro, de la expansión cuantitativa del Banco Central Europeo, y de mejores condiciones de los mercados de trabajo y de crédito.

Por su parte, China presenta un menor dinamismo, el que obedece tanto a ajustes en diversos mercados como a factores de tendencia que repercuten en su crecimiento potencial. En tanto, el resto de los principales países emergentes presentan dinámicas heterogéneas, con India que se acelera, y Rusia y Brasil enfrentando serios problemas macroeconómicos.

El resto de países emergentes enfrentan condiciones financieros menos auspiciosas, con reversión de flujos de capitales, pero beneficiados por la recuperación de los precios de los minerales y un fortalecimiento de sus monedas en las últimas jornadas.

En cuanto a las proyecciones de crecimiento, para este año se espera un crecimiento mundial en torno al 3,3 por ciento, similar al crecimiento del 2014.

Por su parte, después de un auspicioso inicio de año, debido a la caída del precio de los combustibles y a la expansión del gasto fiscal, la economía chilena se ha desacelerado en un entorno de incertidumbre e inquietud respecto a las reformas impulsadas por el Ejecutivo. Esto ha afectado negativamente las expectativas, especialmente las expectativas de los consumidores, perjudicando tanto las decisiones de consumo como de inversión. Esto se manifiesta en cifras de actividad que muestran una demanda interna débil.

Por su parte, las importaciones y las exportaciones se contraen respecto al año anterior.

El mercado laboral presenta señales contradictorias, pues el bajo desempleo y una mayor masa salarial real (todo esto apoyado por la creación de empleo público) coexiste con un bajo crecimiento de los ocupados y un alza significativa de los inactivos.

En cuanto a la inflación anual, ésta se encuentra sobre el rango de meta del Banco Central.

En cuanto a las proyecciones, se estima un crecimiento en la parte baja del rango del 2,5 a 3,5 por ciento y una inflación en torno del 2,8 y 3,8 por ciento.