En este trabajo se sostiene que para resolver la crisis por la que atraviesa el sector de la salud en Chile, es necesario poner término al actual régimen de subsidios a la oferta y avanzar hacia un sistema de subsidios a la demanda.
Conforme a lo anterior, el autor propone en estas páginas un modelo de subsidio a la demanda que no sólo tendría fácil aplicación y control en nuestro país, sino que permitiría reducir el tamaño del "Estado productor" en esta área y, al mismo tiempo, proporcionar una mejor atención médica a la población en su conjunto, es decir, tanto a quienes permanecerían en el sistema público de salud como a quienes optarían por las Isapres (Instituciones de Salud Previsional), todo ello —se señala— en un marco de subsidiaridad, justicia y libertad.

