La cruz y la nada: Sobre el pintor Francis Bacon
La obra de Francis Bacon (1908-1992), señala Raúl Zurita en estas páginas, constituye una crítica radical tanto de la historia moderna —sus conflictos, sus guerras, su soledad— como de un sentido religioso que revela solamente "un comportamiento que los hombres pueden tener con otros hombres". La obra pictórica de Bacon es así una larga interrogante sobre la crucifixión. El dilema es la opción entre la Cruz (despojada de toda trascendencia) y la Nada, dilema ante el cual el pintor opta por la desnudez del "hecho humano", es decir, por la nada. Al llevar esa desacralización a sus consecuencias extremas, Bacon no sólo produce una de las obras artísticas más estremecedoras y profundas de este siglo, sino que —a juicio de Zurita— constituye, paradójicamente, lo que es quizás la reflexión más honesta, desgarrada y dolorosa que nuestra contemporaneidad ha hecho sobre sus propios sentimientos de trascendencia y redención.
