Perspectivas sobre la reforma educacional en EE. UU.
El problema crucial del sistema de enseñanza primaria y secundaria en los Estados Unidos, se sostiene en estas páginas, estriba en que los estudiantes norteamericanos no están aprendiendo lo suficiente en las escuelas. El desempeño escolar habría ido, a su vez, perdiendo relevancia en la vida futura de los jóvenes, bien porque los colleges y universidades (nivel terciario de la educación) no discriminan entre quienes fueron buenos y malos alumnos, bien porque los empleadores tampoco consideran los antecedentes académicos de los postulan-tes a un empleo. Al bajo rendimiento de los niños estadounidenses en varios índices cotejados a nivel internacional, se añade la realidad de los cientos de jóvenes en la "marginalidad".
El autor analiza los yerros estructurales de un sistema educativo —el sistema norteamericano de enseñanza pública— monopólico, burocratizado y atrincherado detrás de sus viejas ideas e intereses creados, que no opera con objetivos claros y no se somete a evaluaciones independientes por los resultados que genera. Un sistema en que rige un monopolio irrestricto de la oferta, en que los jóvenes son asignados a una determinada escuela que no tiene posibilidades de interve-nir en la administración del monopolio gubernamental en materia educacional, ni cuenta con una oferta diversificada o criterios para verificar la calidad de la enseñanza impartida. Hecho el diagnóstico, Finn plantea varias estrategias radicales para superar estos males —como la "libre elección" de las escuelas— y construir un sistema de enseñanza que opere en beneficio de la población y no de los "productores".
