Puntos de Referencia | N° 446, noviembre 2016

Desigualdades laborales. El empleo y la calificación de la mano de obra en Chile

Son conocidas las grandes diferencias salariales entre personas de distinto nivel de calificación. Sin embargo, cuando se piensa en las condiciones laborales de los individuos, son muchas otras variables las que también entran en juego. ¿En cuántas de éstas se encuentran peor las personas menos educadas? ¿En cuáles las diferencias son mayores? ¿Cómo ha evolucionado la inserción laboral según el nivel de estudios? Este trabajo indaga en estas preguntas y otorga respuestas preocupantes, que dejan en evidencia las muchas desigualdades en el empleo de personas de alto y bajo nivel de calificación. En particular, se comprueba que, conforme aumenta el grado académico de los individuos, mayores son sus tasas de participación y ocupación, mayores son sus ingresos laborales, suelen trabajar en jornada completa y con menor probabilidad de hacerlo más de nueve horas al día, es más probable que tengan contrato, que trabajen de forma dependiente y que realicen cotizaciones previsionales. También es más probable que trabajen en el sector público, en relación a quienes son menos calificados; y que se desempeñen en empresas de mayor tamaño.

De esta forma este documento expone un serio problema: en la mayoría de los casos quienes presentan carencias en alguna de las dimensiones de sus condiciones laborales, al mismo tiempo las evidencian en varias otras. Es así como se observan casos extremos en donde hay trabajos de muy buenas condiciones y otros sumamente precarios.

Por último, este documento también posee un foco secundario, centrado en poder entender de mejor manera cómo se explican los niveles de desempleo contenido o moderado que se han observado últimamente, a pesar de la desaceleración económica existente. Hecho que ha mantenido en intriga a varios economistas en el último período. Se señala que un aumento de la cantidad absoluta de inactivos no parece ser la mejor hipótesis para explicar el fenómeno. En cambio, se sugiere tener en cuenta que: (i) han existido leves aumentos del porcentaje de la población en la fuerza laboral que podrían estar ocultando un aumento en el número de desempleados, siendo que estos incrementos probablemente han sido absorbidos por la categoría de ocupados; y (ii) que las empresas sí serían sensibles al menor crecimiento, pero harían sus ajustes vía salarios y no vía despidos.

Estéfano Rubio S.

Estéfano Rubio S.

Áreas de Investigación: políticas sociales, temas laborales y desigualdad.

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