Puntos de Referencia | N° 488, septiembre 2018

El momento económico internacional y nacional. Agosto 2018

Este artículo corresponde a una transcripción de la presentación que realizó el autor recientemente en el seminario "El momento económico internacional y nacional. Agosto 2018".

La economía global sigue, en términos gruesos, exhibiendo solidez, aunque surgen algunas nubes en el horizonte. Los principales riesgos para las perspectivas de crecimiento mundial dicen relación con los efectos de la guerra comercial, con una incipiente desaceleración de China, causada entre otros por los efectos de dicha guerra, y con los serios problemas que están viviendo algunos países emergentes.

En cuanto a la guerra comercial, hubo dos noticias positivas en lo más reciente, más allá de la retórica que ha mantenido un tono agresivo. Por una parte, el principio de acuerdo entre Estados Unidos y la Unión Europea y, por otra parte, el acuerdo de EE.UU. con México, que aunque doloroso para este último país, disminuye la posibilidad de escalamiento de las tensiones comerciales en Norteamérica. Canadá se sumaría al acuerdo. No obstante lo anterior, falta por resolver lo más importante, la disputa con China. Esa tensión sigue presente y es bastante más compleja y difícil que baje rápidamente, en un escenario en que para ambos es complejo ceder.

Tampoco es menor la incertidumbre asociada a cuánto más podrá durar el ya muy largo ciclo expansivo de EE.UU., el segundo más largo de su historia. Otros elementos de riesgo importantes que podrían imprimir volatilidad en los mercados financieros son, por un lado, las negociaciones el Brexit, con probabilidades de un Brexit "duro" en aumento. Por otro lado, preocupa la situación de Italia, con un crecimiento del PIB débil, y con incertidumbre fiscal.

Importante también es la incertidumbre en torno a otros países emergentes que han exhibido gran volatilidad, como es el caso de Turquía y Argentina, que han tenido fuertes depreciaciones de sus monedas. El Real brasileño también se ha depreciado significativamente, aunque bastante menos que las monedas de Argentina y Turquía. No obstante, la incertidumbre con respecto a las próximas elecciones presidenciales también es una fuente de preocupación.

En Chile las cifras de crecimiento del PIB primer semestre fueron elevadas, superando las ya buenas expectativas del mercado. Destaca especialmente el importante aporte de la inversión al crecimiento del PIB. Sin embargo, la sostenibilidad de la expansión hacia adelante, una vez diluido el efecto de base de comparación y con un impulso externo menos intenso, dependerá de la fortaleza propia de la economía. El dinamismo del segundo semestre será clave para hacer una evaluación sobre esto. Se espera que este sea menor al del primero, pero cuánto menor determinará si la economía saltó a un nuevo estadio de crecimiento o vuelve a niveles relativamente bajos. En todo caso, el crecimiento más elevado no está asegurado y dependerá mucho de las medidas que se adopten para mantener el dinamismo de la inversión y para acelerar la productividad.

Rodrigo Vergara M.

Rodrigo Vergara M.

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