Debates de Política Pública | N° 5 diciembre 2014

El sector energético en Chile y la Agenda de Energía 2014: Algunos elementos para la discusión

Síntesis

El sistema de generación eléctrica chileno está desadaptado. Esto quiere decir que con demasiada frecuencia generamos electricidad por medios caros que debieran usarse solo en momentos de alta demanda. El desafío fundamental en el mediano plazo es lograr concretar inversiones en capacidad de generación de base, que provea de energía más barata a la demanda constante relegando los medios caros a la producción al horario de punta.

La Agenda de Energía 2014 reunió en forma sistemática y clara un diagnóstico de la mayoría de los aspectos relevantes de ser analizados y corregidos para un correcto desarrollo del sector eléctrico. En este documento, presentamos un análisis de las medidas de corto y mediano plazo que apuntan a resolver los cuellos de botella más importantes asociados con la expansión de la generación eléctrica de base, el ingreso de nuevos participantes a la industria y la disminución de sus precios.

La conclusión más inmediata es que la institucionalidad eléctrica y energética se ha quedado obsoleta en relación a los desafíos que enfrenta el sector. Los nuevos desafíos técnicos, económicos y políticos asociados a distintos energéticos primarios tradicionales y no tradicionales hacen que la institucionalidad enfrente dificultades para los que no fue diseñada. Esto ha redundado en dificultades para la concreción de inversiones lo que se ha supuesto un estrés para el sistema.

Por ejemplo, la adopción de combustibles primarios más económicos (gas natural licuado) por parte de unidades de generación que operan con diésel es más compleja de lo que podría pensarse debido al riesgo que conlleva la operación en el mercado de dichos combustibles en términos financieros y de acceso a la infraestructura necesaria. La agenda enuncia algunas medidas que podrían permitir resolver esta situación, pero aún es necesario conocer más detalles respecto a su implementación.

La intención de la autoridad de usar el plan de obras como herramienta para el monitoreo y seguimiento de los procesos de inversión en capacidad de generación puede ser problemático si redunda en un uso del instrumento con la intención de desincentivar el ingreso de nuevas empresas en áreas o tecnologías específicas. En tal caso sería mejor idea considerar la creación de un registro distinto que contemple los incentivos correctos para evitar su utilización estratégica.

No se han hecho avances significativos en aspectos de ordenamiento territorial económico y de desarrollo. El carecer de institucionalidad que permita la participación local y regule potenciales acuerdos se traduce en retrasos sostenidos para negociar servidumbres o instalar capacidad de generación. Es necesario que los procesos se articulen de modo que todas las partes presenten y discutan abiertamente sus preocupaciones y potenciales soluciones lo que facilitaría alcanzar acuerdos.

Andrés Hernando

Andrés Hernando

Áreas de Investigación: Energía, Medio Ambiente y Pobreza

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