Estudios Públicos Nº 112, 2008.

¿Energía nuclear en Chile? Los costos y beneficios de la opción de construir una central nuclear en 2020

Geoffrey Rothwell |

En este trabajo se evalúa el costo de la opción de ser capaz de comenzar a construir la primera central nuclear en Chile en 2020. Lo anterior implica que para esa fecha (1) existe en Chile un regulador competente que cuenta con los conocimientos técnicos necesarios para dar un permiso de operación, que está en condiciones de regular las operaciones de una central nuclear y el manejo del combustible nuclear y que habrá autorizado el lugar y dado un permiso de obras; (2) se habrá designado a un operador y se habrá obtenido el correspondiente financiamiento, y (3) se habrá especificado un sistema para el manejo del combustible nuclear y sus desechos. En ese momento el valor actual neto del proyecto podrá calcularse y compararse con otras alternativas. Hasta entonces los fondos deberían gastarse en la elaboración de un marco regulador y en la preparación de la infraestructura física. Según los supuestos y el modelamiento económico de este trabajo, Chile (o cualquier país que contemple la posibilidad de construir su primera central nuclear) debería estar dispuesto a invertir cierto monto en estos preparativos, aun si la central nuclear nunca llegue a construirse. El origen de los beneficios de escoger la opción nuclear es la incertidumbre respecto del establecimiento y la forma que adoptarán los controles internacionales de las emisiones de dióxido de carbono, lo cual podría aumentar enormemente el costo de los combustibles fósiles. Así pues, mientras más incierto sea el costo social o el precio de mercado del dióxido de carbono, mayor será la ventaja implícita de tener la opción de construir centrales nucleares que no emiten carbono. En conclusión, por el momento la inversión más rentable sería poner en marcha una iniciativa permanente para determinar (por ejemplo, a través de sondeos trimestrales) si la opinión pública chilena está dispuesta a comprometer, con conocimiento de causa, su apoyo a un programa nacional de energía nuclear.