Opinión | Diario Financiero, 13 de noviembre de 2017

“Es necesario, de una vez por todas, avanzar en jornadas laborales más flexibles”

Estas políticas también ayudarán a los jóvenes y mujeres con bajos niveles de calificación a incorporarse a la fuerza laboral y conseguir un empleo formal.

Por: S.Valdenegro / R.Lucero

¿Cuáles son las grandes transformaciones que Chile necesita para el crecimiento y que nadie se ha atrevido a hacer? Primero, una profunda reforma del Estado orientada a crear un sector público del siglo XXI, con capacidad para diseñar y administrar políticas públicas de calidad, reduciendo las múltiples duplicaciones de actividades en el Estado hoy y creando un servicio civil que provea una capacidad técnica profesional basada en la meritocracia.

En esto también es necesario crear una institución capaz de formular políticas públicas, más allá de los cuatro años que duran los gobiernos, en las áreas de planificación urbana, medio ambiente, educación, salud, seguridad interior y exterior, entre otras.

Además, también se necesita fortalecer la capacidad del Congreso con una oficina de alta capacidad profesional para analizar las implicancias fiscales y distributivas de los proyectos de Ley.

Segundo, mejorar el capital humano (y avanzar en inclusión), con una reforma profunda de la educación temprana, básica, media y técnica. En educación temprana se requiere avanzar en cobertura y en cambiar los métodos de enseñanza, poniendo el desarrollo de las capacidades de aprendizaje e integración social de los niños en el centro de atención.

Esto requiere rediseñar la educación pública que reciben los niños desde los 18 meses a los 4 años, con currículos y profesores preparados para desarrollar sus habilidades, reduciendo así el gran diferencial que los niños de menores recursos enfrentan tempranamente y que condicionan sus capacidades de aprendizaje y de desarrollo futuro.

Éste diferencial es la base de las desigualdades de oportunidades y de las deficiencias del capital humano, no la educación terciaria. Necesitamos complementar lo anterior con una educación pública básica y media de calidad, con profesores bien formados, currículos modernos que pasen de la memorización a un aprendizaje basado en la creatividad y la curiosidad.

Esto pasa, entre otras cosas, por establecer un sistema de formación, capacitación y promoción de profesores basado en la meritocracia y la productividad. En educación técnica se requiere alinear la formación escolar con la práctica y las oportunidades de empleo.

Tercero, promover un aumento de la inversión, mejorando la eficiencia de los procesos de aprobación de permisos medioambientales de grandes proyectos y simplificando las regulaciones que afectan la creación de empresas, reduciendo la complejidad y el sesgo anti-ahorro y anti-inversión del sistema tributario, expandiendo la infraestructura pública, complementaria a la inversión privada y necesaria para avanzar en la conectividad del país.

Cuarto, promover un aumento de la productividad, la única forma de dar un salto en la tasa de crecimiento por  implementación de políticas orientadas a facilitar la reasignación de recursos hacia empresas y sectores de mayor productividad (flexibilidad y movilidad laboral, facilitar la creación y destrucción de empresas).

Para esto es necesario, de una vez por todas, avanzar en jornadas laborales más flexibles y combinar la reducción de las indemnizaciones por años de servicios (que actúa como un impuesto a la movilidad y a la capacitación laboral) con un seguro de desempleo más generoso, y reformular los programas de capacitación laboral hacia el desarrollo de competencias relevantes para el siglo XXI. Al mismo tiempo, estas políticas también ayudarán a los jóvenes y mujeres con bajos niveles de calificación a incorporarse a la fuerza laboral y conseguir un empleo formal.

Vittorio Corbo

Vittorio Corbo

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