Estudios Públicos | Nº 57, 1995.

Hacia una inflación baja, estable

La economía chilena ha hecho enormes progresos en materia de control de la inflación durante el último tiempo, lo que ha llevado a estimar tasas de un dígito para 1995. En el logro de tales resultados ha sido importante la gestión del Banco Central, el que a partir de 1990 tiene como tarea principal la búsqueda de estabilidad de precios. Sin embargo, también la fortaleza de las cuentas externas ha contribuido en forma apreciable a la caída en la inflación —gracias a las bajas tasas de interés externas, derivadas de la dinámica del proceso exportador que se iniciara a mediados de la década pasada, y, más recientemente, al mejoramiento de los términos de intercambio—, lo que ha permitido sostener una revaluación importante del peso en los últimos años.
En este trabajo se plantea dar nuevos pasos en la búsqueda de un cuadro duradero de estabilidad de precios. Para ello se recomienda la utilización de un arreglo institucional similar al aplicado en Nueva Zelandia, donde las autoridades monetarias y fiscales acuerdan un programa destinado a lograr estabilidad de precios. Este programa comprende metas de inflación por un periodo superior a un año y es de carácter público, lo que facilita la evaluación del desempeño de las acciones de la política económica en relación a dicho objetivo.

Francisco Rosende

Francisco Rosende

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