Estudios Públicos | Nº 112, 2008.

Inmortalidad y resurrección. Problemas filosóficos y respuestas actuales

En este artículo se sostiene que debemos distinguir claramente entre inmortalidad del alma y resurrección de la persona entera. La primera es una noción que proviene del pensamiento griego y que tanto en su versión platónica como cartesiana requiere de un dualismo metafísico: hay inmortalidad del alma sólo si estamos compuestos por dos cosas distintas, un cuerpo y una mente, que pueden existir la una independientemente de la otra. La tradición aristotélica rechaza el dualismo substancial, pero al sostener que la facultad racional del alma humana no reside en ningún órgano concluye también que ésta puede sobrevivir después de la muerte del cuerpo. El autor rechaza la tesis de que el alma racional sea independiente del cuerpo y muestra que incluso aunque hubiese inmortalidad del alma ésta no sería inmortalidad de la persona. La noción cristiana de resurrección no es objeto de inferencia metafísica o empírica, es objeto de pura fe, pero no presenta las incoherencias conceptuales que implica la inmortalidad del alma separada del cuerpo.

Alfonso Gómez-Lobo

Alfonso Gómez-Lobo

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