Puntos de Referencia N° 764, febrero 2026
Puntos de Referencia
Pobreza y desigualdad

La urgencia de enfrentar la pobreza infantil

Sebastián Izquierdo R., Gabriel Ugarte V., Andrés Araya C..

La urgencia de enfrentar la pobreza infantil

El Punto de Referencia «La urgencia de enfrentar la pobreza infantil» sostiene que hoy el desafío central de la política pública en pobreza infantil es cerrar la brecha entre diagnóstico y diseño, lo que requiere reordenar el sistema de transferencias hacia un pilar infantil más simple y de mayor monto, complementado con instrumentos que fortalezcan los ingresos laborales formales de los hogares con hijos, de modo de reducir la pobreza infantil de forma sostenida y promover autonomía económica.

  • La pobreza infantil sigue siendo estructuralmente más alta que el promedio nacional. Niños, niñas y adolescentes (NNA) presentan tasas de pobreza por ingresos y multidimensional persistentemente superiores a la de los demás tramos etarios, pese a los avances agregados observados en las últimas décadas.
  • Los hogares con NNA se concentran desproporcionadamente en los quintiles inferiores de ingreso autónomo y exhiben niveles particularmente altos de pobreza cuando son monoparentales con jefatura femenina.
  • La actualización metodológica de la medición de la pobreza introduce mejoras relevantes, al corregir sesgos previos; sin embargo, también puede reducir la visibilidad relativa de privaciones infantiles significativas, desplazando el foco del debate público.
  • Si bien los hogares con NNA presentan una mayor cobertura de beneficios monetarios, los montos promedio recibidos —incluso entre los hogares beneficiarios— son sustantivamente menores que los percibidos por hogares sin menores.
  • Las transferencias de mayor cuantía se concentran en hogares con adultos mayores, mientras que los hogares con NNA y sin adulto mayor reciben apoyos de baja intensidad relativa.
  • Desafío central de política pública: cerrar la brecha entre diagnóstico y diseño requiere reordenar el sistema de transferencias hacia un pilar infantil más simple y de mayor monto, complementado con instrumentos que fortalezcan los ingresos laborales formales de los hogares con hijos, de modo de reducir la pobreza infantil de forma sostenida y promover autonomía económica.