Opinión | El Mercurio, 27 de julio de 2017

Listas de espera en hospitales

Las listas de espera han llegado a un nivel crítico, acercándose a los dos millones de personas esperando por una consulta, cirugía o prestación AUGE.

¿Pero qué ha llevado a los prestadores a su incapacidad de cumplir con la demanda por atenciones de salud? Principalmente, la falta de médicos especialistas, el déficit en infraestructura, los malos manejos en gestión que dejan capacidad ociosa en los prestadores, la existencia de mecanismos de pago a hospitales en base a presupuestos históricos y mediante pagos que no se ajustan a las necesidades de los pacientes (y son insuficientes) en la atención primaria no incentivando la eficiencia en producción, pagos desarticulados entre los niveles de atención que fomentan derivaciones, la falta de resolutividad en la atención primaria, por ejemplo, debido al desaprovechamiento de competencias de otros profesionales de la salud (enfermeras, kinesiólogos, etcétera), entre otras razones.

En la reciente propuesta de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile y el Centro de Estudios Públicos, sobre modernización de los prestadores de salud estatales, se plantean algunas soluciones que podrían aliviar la espera de los pacientes. Entre ellas se propone una Dirección Nacional de Salud que sea capaz de monitorear el desempeño de los prestadores y hacer los cambios necesarios para su mejor gestión, que se modifiquen los mecanismos de pago en todos los niveles de atención y que con estos se coordine la atención entre ellos, así como el traspaso de tareas al personal no médico, para resolver los problemas de salud en atención primaria.

Si no ponemos prioridad en las reformas que el sector salud requiere, cuesta imaginar un escenario donde las listas de espera cedan o logremos brindar la protección en salud que las personas tanto necesitan.

Josefa Henríquez P.

Josefa Henríquez P.

Áreas de Investigación: salud, envejecimiento y pensiones

Ver más del autor