Puntos de Referencia | N° 473, diciembre 2017

“¿Malestar en Chile?” a la luz de las elecciones 2017

El objetivo de este texto es discutir los resultados de las elecciones a la luz de las visiones pesimistas y algo más optimistas del desempeño del modelo económico, político y social, las cuales fueron analizadas en detalle en el Informe de la Encuesta CEP 2016, "¿Malestar en Chile?".

En alguna medida, las elecciones 2017 contrastaron dos visiones respecto del desarrollo reciente de Chile. Una sombría, que plantea la existencia de un malestar transversal en la ciudadanía, cuyo remedio serían grandes transformaciones político-constitucionales. Otra visión es menos crítica del modelo de desarrollo, de hecho, lo toma como punto de partida para hacerse cargo de los nuevos problemas de la ciudadanía, que han surgido por el éxito de este mismo modelo.

El objetivo de este texto es discutir los resultados de las elecciones a la luz de las visiones pesimistas y algo más optimistas del desempeño del modelo económico, político y social, las cuales fueron analizadas en detalle en el Informe de la Encuesta CEP 2016, "¿Malestar en Chile?", a partir de un estudio riguroso de los estudios de opinión pública del CEP desde 1990.

Los resultados de la primera vuelta presidencial fueron una sorpresa, respecto de las expectativas formadas a partir de las encuestas. Los candidatos de derecha sumaron 44,57 por ciento, inferior a la suma del resto de los candidatos de centro-izquierda. Muchos interpretaron que esto indicaba un respaldo a la visión pesimista sobre nuestro desarrollo y a la agenda de grandes transformaciones, a pesar de que las elecciones parlamentarias, de CORES e incluso las municipales apuntaban en dirección contraria a esta interpretación. La segunda vuelta presidencial, cuyos resultados fueron coherentes con las tendencias descritas por las encuestas CEP del 2017, confirmó el error de esta interpretación. Se asumió erróneamente que los votantes de Beatriz Sánchez adherían a la agenda reformista de la administración actual y se exageró la importancia de la primera vuelta presidencial, cuando los resultados de las otras elecciones, de mayor carácter ideológico, señalaban lo opuesto.

Por último, la última encuesta CEP del 2017 no se aproximó con precisión a la votación de Sebastián Piñera y Beatriz Sánchez. Dos razones que podrían explicar eso son una menor "carga" ideológica de los votantes que hace que los votos de distintos sectores fluyan con más facilidad que en el pasado y las dificultades para precisar al grupo de votantes probables, ambos conceptos muy relevantes en el contexto electoral, pero que no lo son a la hora de describir las grandes tendencias sociales de nuestro país en las últimas décadas. Por eso razón, el análisis descrito en el citado Informe sigue siendo válido como ejercicio descriptivo de la evolución de nuestra sociedad.

Ricardo González T.

Ricardo González T.

Áreas de investigación: opinión pública, bienestar subjetivo, información política, movilidad subjetiva, participación electoral, reforma electoral y financiamiento de la política.

Ver más del autor