Estudios Públicos | Nº 48, 1992.

Política cambiaria y estabilidad económica: La alternativa de las zonas de intervención

El objetivo del presente estudio es examinar la forma en que el establecimiento de un sistema de bandas de flotación del tipo de cambio podría contribuir a la armonización de los objetivos de estabilidad de precios y del tipo de cambio real. La conciliación de ambos objetivos es una tarea compleja para las autoridades de economías cuyas tasas de ahorro son demasiado bajas como para evitar que se produzca un ingreso masivo de capitales.
La existencia de tasas de interés internas más elevadas que las prevalecientes en el resto del mundo promoverá, en general, un proceso de entrada de capitales que puede complicar seriamente el logro de los objetivos antes mencionados. Sin embargo, la naturaleza de los capitales que ingresen a la economía dependerá directamente del grado de certidumbre asociado a esta operación de arbitraje. Así, la percepción de que no se producirán incrementos del tipo de cambio real en un futuro próximo acentuará el atractivo del ingreso de capi tales de corto plazo. En tanto se incremente la varianza estimada de los movimientos del tipo de cambio, este incentivo decrecerá fuertemente.
Dado que el establecimiento de un sistema de flotación cambiaria puede ocasionar importantes costos reales, especialmente derivados de la incertidumbre que se promueve en torno al curso futuro del tipo de cambio real, parece apropiado que existan ciertas señales entregadas por las autoridades respecto de lo que se estima como el tipo de cambio real de mediano plazo. Para economías altamente dependientes de lo que ocurra con sus términos de intercambio, esta regla debe visualizarse como un compromiso de política de sus autoridades en orden a estimular un mayor ahorro en los ciclos expansivos.
Por otra parte, la existencia de un grado no despreciable de flotación del tipo de cambio otorgará una mayor independencia a la política monetaria para conquistar un cuadro de estabilidad de precios. Más aún, la existencia de un esquema de flotación restringida de los tipos de cambio puede visualizarse como un mecanismo de transición hacia un arreglo cambiario más "puro", como podría ser la fijación del tipo de cambio nominal. En el caso de las economías de la CEE, el sistema de bandas cambiarias ha jugado precisamente el rol de facilitar la armonización de los diferentes objetivos macroeconómicos de las autoridades, en la transición hacia un esquema de tipo de cambio fijo.
Aun cuando son diversos los elementos a considerar en el buen funcionamiento de este tipo de mecanismos, es importante subrayar la importancia de dos de ellos: la necesidad de un "ancla" para la política monetaria, que evite que se utilicen discrecionalmente los grados de libertad con que cuenta el Banco Central en este esquema y la importancia de que las intervenciones del instituto emisor en el mercado cambiario sean estabilizadoras, lo que debe reflejarse en una positiva evolución de los resultados operacionales de éste.

Francisco Rosende

Francisco Rosende

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