La Segunda
Opinión
Política
Trabajo

Presupuesto: del dicho al hecho

María José Abud S..

Presupuesto: del dicho al hecho

Se debe tener presente que para incentivar tanto la inversión pública y privada no bastará con mayor gasto, sino que las señales de confianza y estabilidad son fundamentales. Lo cual requiere de congruencia y posturas alineadas del Ejecutivo en materias económicas.

La propuesta de Presupuesto 2023, que aumenta en un 4,2% del gasto público, ha sido tildada de responsable fiscalmente y alineada con el actual escenario macroeconómico, con tres grandes pilares: estimular la actividad económica y el empleo, a través de mayor inversión pública y privada, resguardar la seguridad ciudadana, y como tercer pilar, fortalecer la protección social. Aquella necesaria reactivación económica y la mayor inversión tanto pública como privada, requerirá que sean resueltos al menos dos grandes retos que enfrenta el Ejecutivo.

Por un lado, el aumento de la inversión pública implica un desafío adicional en la ejecución de este ítem, el cual, según el último informe de Diprés, ha sido menor con respecto al año pasado a la misma fecha (33,3% versus 39,6%) y también menor en comparación al primer año de los últimos dos gobiernos. Esto se debe principalmente a factores externos como el aumento en los costos y escases de materias primas, lo que se ha traducido en desajustes entre la oferta y demanda de las licitaciones, generando retrasos en la ejecución de proyectos. Si bien, estos factores no dependen del Ejecutivo y es natural un proceso de aprendizaje de los nuevos equipos, ha faltado una reacción rápida y oportuna para ajustarse a las actuales condiciones y evitar esta menor ejecución. El aumento de la inversión pública en un 5,5% con respecto al 2022 genera una presión mayor en la capacidad de respuesta no solo de los Ministerios que lideran este ítem como el MOP o Vivienda, sino que también a nivel regional. La propuesta 2023 aumenta en un 6,2% los fondos de inversión municipal, si bien el Ejecutivo a acompañado esta alza con medidas para una mayor flexibilización y autonomía en el gasto de las regiones, sin duda se requerirá de esfuerzos adicionales en la gestión y articulación local para una oportuna ejecución.

Pero también, se debe tener presente que para incentivar tanto la inversión pública y privada no bastará con mayor gasto, sino que las señales de confianza y estabilidad son fundamentales. Lo cual requiere de congruencia y posturas alineadas del Ejecutivo en materias económicas. Los bochornosos episodios en materia de política exterior, como por ejemplo las discrepancias de la coalición de gobierno en torno al TPP11 debilitan las confianzas y generan un ambiente de incongruencia, que dista de los esfuerzos del Ministro Marcel para estimular la economía. Para materializar los desafíos del presupuesto 2023, la mayor capacidad de gestión deberá ir acompañada de una efectiva coordinación política del Ejecutivo, estas condiciones son fundamentales para cerrar el trecho entre lo dicho y lo hecho.