El Punto de Referencia «Tiempo, género y familia: el costo del cuidado» muestra que, dado el bajo retorno esperado del trabajo remunerado, muchas mujeres optan por permanecer en el hogar, donde continúan desempeñando trabajos no remunerados, perpetuándose un círculo de desigualdad que combina discriminación de mercado y sobrecarga doméstica. Esta mayor carga también impacta negativamente en su bienestar. Asimismo, la dramática disminución en la tasa de fecundidad (1,03 hijos) es posiblemente una respuesta a las desiguales condiciones que se ven enfrentadas las mujeres en el hogar.
- El uso que damos a nuestro tiempo define parte importante de nuestra vida y condiciona nuestras oportunidades. La literatura encuentra que la desigual distribución de las tareas al interior de la familia juega unrol clave en las brechas de género laborales y conlleva consecuencias económicas, físicas y psicológicas. La Encuesta Nacional del Uso del Tiempo (ENUT) es la herramienta metodológica fundamental para cuantificar y analizar la distribución del tiempo entre hombres y mujeres, ella nos permite visibilizar algunas de las barreras que enfrentan las mujeres para acceder al mercado laboral y que explican en parte las brechas de género en participación y salario, así como también algunos factores que condicionan la decisión de no tener hijos.
- La ENUT 2023 muestra que las mujeres tienen una carga global de trabajo más alta que la de los hombres. Con todo, entre 2015 y 2023 se observa una disminución significativa de la carga de trabajo de las mujeres, reduciéndose la brecha de género en 38%. Esta disminución se debe principalmente a una reducción de casi una hora diaria del trabajo no remunerado realizado por mujeres, reducción que no se ve del todo compensada por una mayor contribución de los hombres. Entre 2015 y 2023 los hombres aumentaron sólo en 8 minutos el tiempo que dedican al trabajo no remunerado.
- Para explorar las variables o factores asociados a esta disminución de la brecha, estimamos un modelo de mínimos cuadrados ordinarios, en que la variable dependiente es tiempo destinado a trabajo no remunerado en un día tipo. Los resultados muestran que para las mujeres el quintil de ingresos, la edad de los hijos y la situación laboral están correlacionados con el tiempo que ellas dedican al trabajo no remunerado. Sin embargo, la presencia de hijos pequeños es el factor más determinante. El coeficiente para estas mujeres es de 4,156 en 2015 y 3,065 en 2023, lo que indica que el tiempo de trabajo no remunerado se dispara con la maternidad, especialmente en los primeros años. El modelo también nos muestra que la disminución de la brecha de género en el tiempo destinado al trabajo no remunerado se debe principalmente a la reducción del tiempo al trabajo no remunerado de las mujeres con hijos pequeños.
- La alta carga del trabajo no remunerado y la baja corresponsabilidad masculina en las tareas del hogar han afectado la predisposición de las mujeres a tener hijos. Asimismo, la disminución en la tasa de natalidad repercute directamente en el tiempo que las mujeres dedican al trabajo no remunerado. A partir de los datos de la ENUT y del CENSO estimamos que sólo el 14% de la reducción del tiempo destinado a trabajo no remunerado se explica por la caída en la tasa de natalidad, mientras que el 86% se explica por la reducción del tiempo que destinan las mujeres con hijos pequeños.
- La mayor carga de trabajo no remunerado tiene un impacto negativo en la inserción laboral femenina. Por una parte, la menor disposición de tiempo de las mujeres hace que el costo alternativo del tiempo destinado al trabajo remunerado sea más alto que el de los hombres. Por otra parte, las altas brechas salariales, las barreras en el acceso y los sesgos en las contrataciones incrementan el costo de oportunidad para las mujeres, volviendo menos atractiva, desde un punto de vista económico, su participación laboral. Dado el bajo retorno esperado del trabajo remunerado, muchas mujeres optan por permanecer en el hogar, donde continúan desempeñando trabajos no remunerados, perpetuándose un círculo de desigualdad que combina discriminación de mercado y sobrecarga doméstica. Esta mayor carga también impacta negativamente en su bienestar. Asimismo, la dramática disminución en la tasa de fecundidad (1,03 hijos) es posiblemente una respuesta a las desiguales condiciones que se ven enfrentadas las mujeres en el hogar.



