El investigador del CEP valora que se retome la regla fiscal, pero advierte que continúan los problemas para estimar correctamente los ingresos fiscales, sobre todo los no mineros.
Pocas personas conocen el proceso de diseñar el Presupuesto del sector público como Jorge Rodríguez. Este ingeniero comercial y magíster de la Universidad Católica, con una maestría de Harvard, fue asesor en el Ministerio de Hacienda y la Dirección de Presupuestos (Dipres), institución donde también fue jefe de Estudios y subdirector de Racionalización y Función Pública.
Este 2022 y 2025, fue presidente de la contraparte de Teatinos 120 en el cumplimiento de los objetivos de balance estructural el Consejo Fiscal Autónomo (CFA).
Hoy, como investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP), analiza el Presupuesto 2027 presentado por el gobierno, con una expansión del gasto público de 1,5%.
– ¿Cuál es su primera aproximación a este Presupuesto?
Es un Presupuesto que toma conciencia de la estrechez fiscal y que toma medidas para avanzar en una convergencia o hacia una situación de más equilibrio. En ese sentido, es valorable el esfuerzo porque el gasto crezca poco, lo cual es consistente con mejorar el balance estructural y con las medidas específicas que apoyan eso, porque para que el gasto crezca poco, hay algunos sectores que quizás van a tener que hacer un sacrificio al respecto.
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¿Ayuda a reordenar la situación fiscal?
Sí, es un Presupuesto que avanza en esa dirección, que no se va a solucionar en un solo año, como muestran las proyecciones de mediano plazo. La situación sigue siendo muy estrecha en los próximos cuatro o cinco años y, por lo tanto, es un paso importante, pero está lejos de ser el paso que equilibre toda la situación fiscal.
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Si bien para este año se espera un sobrecumplimiento de la meta fiscal, el panorama de largo plazo de la Dipres, desde el 2028 al 2031, establece que el déficit estructural será mayor que la meta en los próximos años. ¿Es para preocuparse?
Absolutamente. O sea, la estrechez fiscal continúa. Por lo tanto, el esfuerzo que se va a hacer para el 2027 es un buen paso, pero no completa la tarea y van a tener que venir muchos años de esfuerzo.
De hecho, la Dipres muestra que hasta el 2031 el gasto crecería en promedio 0,5% al año para poder cumplir las metas fiscales. Eso es un crecimiento de 0,5% por cuatro años, son lejos los más bajos de los últimos 35 años. La única excepción fue el 2022, cuando fue el recorte post pandemia. Pero aparte de eso, Chile no está acostumbrado en los últimos 35 años a tener crecimientos tan bajos.
Eso demuestra la magnitud del esfuerzo que habría que hacer para estabilizar las cuentas públicas.
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Las proyecciones de la Dipres apuntan a que la deuda bruta ya no superaría el nivel prudente de 45% del PIB en los próximos años. ¿Se puede dar por seguro aquello?
Igual estamos hablando de una deuda muy al límite de nuestro umbral prudente de 45% del PIB, porque las proyecciones anteriores hablaban de que se llegaba al 46%, se superaba por un punto. Ahora se dice que llega al 44%. O sea, estamos abajo por un punto, pero la misma Dipres muestra algunos escenarios de riesgo en que si la economía crece 0,5 punto menos, igual se superaría el nivel de deuda.
Por: Sebastián Valdenegro | Diario Financiero.



