Puntos de Referencia N° 788, octubre 2026
Puntos de Referencia
Pobreza y desigualdad
Trabajo

El empleo que falta: el freno laboral a una mayor reducción de la pobreza

Sebastián Izquierdo R., Andrés Araya C., José Arratia.

El empleo que falta: el freno laboral a una mayor reducción de la pobreza

El Punto de Referencia “El empleo que falta: el freno laboral a una mayor reducción de la pobreza”, muestra que actualizar los ingresos, las transferencias, las líneas de pobreza y la estructura demográfica de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN) 2024 a julio de 2026, manteniendo inicialmente la situación laboral observada en la encuesta, la pobreza disminuye de 17,3% a 15,7%. La pobreza extrema, en tanto, pasa de 6,9% a 6,3%. Sin embargo, una parte importante de esa mejora se pierde cuando se incorporan las contracciones de empleo observadas en las ramas cuya ocupación disminuyó. En ese escenario, la pobreza aumenta a 16,3% y la pobreza extrema a 6,8%. Las pérdidas sectoriales de empleo agregan, por tanto, 0,6 puntos porcentuales a la pobreza y 0,5 puntos a la pobreza extrema.

  • La pobreza por ingresos disminuyó de 20,5% en 2022 a 17,3% en 2024. Desde entonces, los ingresos de los hogares han seguido una trayectoria favorable. Entre noviembre de 2024 y julio de 2026, los reajustes de los ingresos laborales han fluctuado entre 9,3% y 17,1% según la rama de actividad, por encima del 6,3% acumulado por el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
  • Al actualizar los ingresos, las transferencias, las líneas de pobreza y la estructura demográfica de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN) 2024 a julio de 2026, manteniendo inicialmente la situación laboral observada en la encuesta, la pobreza disminuye de 17,3% a 15,7%. La pobreza extrema, en tanto, pasa de 6,9% a 6,3%.
  • Sin embargo, una parte importante de esa mejora se pierde cuando se incorporan las contracciones de empleo observadas en las ramas cuya ocupación disminuyó. En ese escenario, la pobreza aumenta a 16,3% y la pobreza extrema a 6,8%. Las pérdidas sectoriales de empleo agregan, por tanto, 0,6 puntos porcentuales a la pobreza y 0,5 puntos a la pobreza extrema.
  • La diferencia entre ambos escenarios equivale a 122.825 personas. Sin las pérdidas de empleo consideradas en la simulación, esas personas habrían quedado por sobre la línea de pobreza. El deterioro laboral revierte así cerca de dos quintos de la reducción que se habría producido en su ausencia.
  • Las remuneraciones son el principal factor que empuja la pobreza hacia abajo por el lado de los ingresos. Su actualización reduce la incidencia en alrededor de 3,0 puntos porcentuales: 1,4 puntos corresponden al aumento equivalente a la inflación y 1,6 puntos al crecimiento real de las remuneraciones.
  • Las transferencias también contribuyen. El reajuste de la Pensión Garantizada Universal (PGU) reduce la pobreza en alrededor de 0,4 puntos porcentuales, equivalente a cerca de 39% de la caída neta estimada entre noviembre de 2024 y julio de 2026.
  • El efecto del empleo es especialmente visible en la pobreza extrema. Sin las pérdidas sectoriales de puestos de trabajo, esta habría disminuido hasta 6,3%. Una vez incorporadas, aumenta nuevamente a 6,8%, prácticamente el mismo nivel observado en CASEN 2024.
  • La estimación es conservadora respecto del tratamiento del empleo: la microsimulación incorpora los puestos destruidos en las ramas cuya ocupación disminuyó, pero no asigna los nuevos empleos observados en aquellas que expandieron su ocupación. El ejercicio, por tanto, no busca anticipar la próxima cifra oficial, sino identificar qué factores están moviendo la pobreza entre dos mediciones de CASEN.